La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Análisis pucelano

Pedro Tiba se viste del Óscar de La Romareda

El Real Valladolid consigue en Zaragoza su primera victoria (0-2) como visitante. El equipo pucelano explotó sus cualidades para firmar una solvente segunda mitad

El Real Valladolid llegaba a La Romareda con muchas dificultades. Las bajas del equipo obligaban a una citación muy debilitada de Miguel Ángel Portugal. Tres jugadores del Promesas y otros compañeros sin un buen estado físico formaban una expedición de poca confianza. En la situación pucelana y ante la exigencia de una victoria balsámica, los vallisoletanos llegaban a La Romareda con la obligación de conseguir un éxito que sólo habían conseguido tres de los últimos diez rivales del equipo maño. Conseguir un gol ante el equipo aragonés parecía una obra imposible y el Real Valladolid sólo tardaría tres minutos. ¡Bendito fútbol!

[quote style=»3″] Pedro Tiba es muy bueno. Tiene capacidad para superar líneas y siempre mira hacia arriba.
Braulio Vázquez, director deportivo del Real Valladolid, en ‘Directo Marca Valladolid’ el pasado 7 de octubre [/quote]

En poco más de 200 segundos los de Miguel Ángel Portugal ya se adelantaban en el marcador. Desde entonces, el rival mandaría sobre el juego pero no tanto en las ocasiones como en la sensación de peligro. Todo cambiaría tras el descanso. El paso por los vestuarios dejó a un Real Valladolid concienciado de la necesidad de dominar el balón y hacerlo ante un rival nervioso. El Real Zaragoza no sabía leer el partido mientras que los violetas se basaban en el juego y en la lectura de Pedro Tiba para conseguir una victoria importantísima. Sin Óscar Gonzalez, mágico siempre y líder cuando el Pucela ha jugado recientemente en Zaragoza, estaba el ex del Sporting de Braga. Con el juego, la lectura y el derroche del todoterreno portugués, el Real Valladolid consigue esa victoria psicológica que exigía Portugal para así continuar con su escalada en puntos y puestos.

Todo de cara
El Real Valladolid fue en La Romareda lo contrario de lo que se podía esperar. Fue radicalmente opuesto a su forma de convivir durante la temporada. Ese nerviosismo que tiene atados a los jugadores pucelanos no existió en Zaragoza. Fue radicalmente opuesto porque la fortuna, o el acierto, según se vea, se alió con el Pucela. Un gol en cada uno de los inicios del encuentro fortaleció la moral de un equipo que, por fin, encontró un partido de cara.

El tanto de Cabrera en su propia portería y, sobre todo, el gol de Manu del Moral desde el punto de penalti fortalecieron la confianza rota del Real Valladolid. Olvidando sus problemas pasados y centrados solamente en el objetivo de los tres puntos, Portugal y los suyos fueron fuertes para superar las acometidas mañas y para aprovechar sus opciones. Éstas fueron pocas pero suficientes para firmar tres puntos que se pusieron de cara muy pronto pero por los que el Real Valladolid tuvo que pelear mucho e, incluso, pagar un peaje tan alto como ha sido la lesión de dos jugadores importantes.

La necesidad de puntos y la imperiosa intención de conseguir esa victoria psicológica y balsámica que Portugal pedía minimizan todos los gastos que haya provocado la victoria e, incluso, el camino que se haya firmado para ella. La situación del Real Valladolid obliga a ganar y a crear un camino más tarde. Así, en La Romareda puede haberse iniciado el cambio del equipo. Donde Portugal se despidió de la liga española en febrero de 2011, puede que se inicie la reconversión a su Real Valladolid.

JORNADA 13 | La victoria (0-2) del Real Valladolid ante el Real Zaragoza en La Romareda en la primera victoria como visitante

Dominio sin potencia del Real Zaragoza
El Real Valladolid se adelantaba en el marcador muy pronto y con ese mismo marcador, sorprendentemente, se conseguía llegar al descanso. La falta de gol y la ausencia de calidad del Real Zaragoza en los últimos metros, ayudaban a los pucelanos. La realidad es que pese al gol de Cabrera en propia puerta, el Real Valladolid estuvo a merced de los locales durante los primeros 45 minutos. Un dominio casi total del centro del campo zaragocista dejaba maniatado a los visitantes. El Pucela no podía competir como quería. Los maños dominaban y Rodri, por momentos, parecía un islote alejado del juego.

Merodeando constantemente la meta de Julio Iricibar pero sin un disparo claro entre los tres palos, el Real Zaragoza no encontraba forma de meter mano a una defensa pucelana bien formada. Un Mario Hermoso brillante, una versión recuperada del mejor Javi Chica se unían al entendimiento perfecto de dos centrales que, por fin, actuaban con el nivel que se esperaba de ellos. Mientras Marcelo Silva y Samuel Llorca ponía cerco a la portería de Julio, los atacantes maños comenzaban a desesperarse. Después de que se cerrara la etapa del cerrojo de la portería, los jugadores más adelantados debían tomar un protagonismo que nunca llegarían a tener.

Al ritmo de Pedro Tiba
Con la defensa en la versión que ha pedido Miguel Ángel Portugal y con el marcador a favor, comenzaba la segunda parte y no lo podía de mejor forma. Un más que dudoso penalti sobre Pedro Tiba acercaba los tres puntos hacia Valladolid. Manu del Moral encarrilaba la victoria con un lanzamiento magistral desde los 11 metros. Con el segundo tanto blanquivioleta, se vería la mejor versión del equipo pucelano. En el partido y, casi, en la temporada.

Dominando el balón, leyendo lo que necesitaba el partido y jugando con los nervios y la presión del Real Zaragoza, El Pucela se acercaba a su primera victoria como visitante de la temporada. La consiguió de forma tranquila y lo pudo hacer con un marcador más amplio de no ser por la mala elección de los últimos metros. El empuje local dejaba espacios que los vallisoletanos buscaban explotar con transiciones rápidas. Bajo la batuta de Pedro Tiba, el Real Valladolid se hacía merecedor de la victoria en La Romareda por su gran lectura del encuentro.

Julio Iricibar, portero del Real Valladolid y personaje del partido ante el Real Zaragoza [CLICK EN LA IMAGEN]

En los segundos 45 minutos y pese al poco margen con el que tuvo que jugar el cuerpo técnico tras las lesiones de Manu del Moral y André Leão, el juego del ‘25’ blanquivioleta dejaría claro el potencial de un equipo diezmado pero un conjunto fortalecido tras esta victoria. Con tres puntos de gran valor, el Real Valladolid crece y lo hace convenciendo, explotando sus cualidades y mostrando una personalidad que hace pocas semanas era impensable. Ahora, tras esta buena imagen, llega el momento de conseguir un buen reflejo en las fecha más cercanas. En las próximas jornadas, los pucelanos se juegan la opción de remarcar esta mejora y hacer de Zaragoza la plaza donde comenzó a verse de qué está hecho este equipo y cómo de potentes son las piezas que acompañan a Pedro Tiba, un lector fantástico de juego y un líder solvente.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte