La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Análisis pucelano

Sin dominar, el Real Valladolid supera al Alcorcón

El Real Valladolid firma su primera victoria (2-0) tras imponerse al Alcorcón. Juan Villar y Óscar González demostraron la superioridad numérica desde el minuto 57

Tras una derrota la semana posterior se hace larga. Se cuentan las horas para el nuevo partido pero no llega. Todo se hace lento y más en tiempo de mercado de fichajes al que todo el entorno centra su atención. Con un ojo mirando el cierre del mercado y con otro en la mejor táctica del equipo, Gaizka Garitano preparaba desde la derrota en Córdoba a sus jugadores para un encuentro complicado. Pese a ser la segunda jornada la necesidad de puntos era importante. Sin llegar a ser una exigencia imperiosa, la visita de la Agrupación Deportiva Alcorcón al estadio José Zorrilla se debía saldar con victoria pucelana. A estas alturas quedaba en un segundo plano las formas en la que se consiguiera. Para evitar nervios innecesarios y prematuros, la victoria resultaría la mejor medicina. El creador de tal medicina era Juan Villar quien con un gol y una asistencia a Óscar González firmaba una inmejorable presentación en la que es su nueva casa para las dos próximas temporadas.

Dominador tras la expulsión
Que Juan Villar sea el mejor jugador del partido y el factor diferencial entre un equipo y otro demuestra qué tipo de partido y de juego propone este Real Valladolid. Un estilo rápido, de transiciones constantes y en las que los tres jugadores más adelantados marcan el rimo al que Óscar González intenta sumar un punto de calidad. Ese estilo debe ser perfeccionado aún. Lógicamente. El equipo necesita mejorarlo para así conseguir el objetivo que le ha puesto el cuerpo técnico para sus partidos en casa.

[quote style=»3″] En el José Zorrilla queremos ser un equipo dominador y que lleve la iniciativa en el juego.
Gaizka Garitano, en la rueda de prensa previa al partido ante la A.D. Alcorcón [/quote]

Gaizka Garitano quiere ver a un Real Valladolid “dominador” y que “lleve la iniciativa” pero ante los alfareros tal intención sólo se consiguió desde el minuto 57. Tras la expulsión de Chema, los pucelanos dominaron el partido y realizaron 30 minutos completos. Hasta entonces, el manejo del juego estuvo dividido y, en algunas fases, centrado en el equipo madrileño. Es obvio que este Pucela debe crecer y mejorar en muchos aspectos pero hacerlo con victorias resulta más convincente y tranquilizador. Siguiendo por ese camino, el Real Valladolid será ese equipo “dominador” que pide ser Gaizka Garitano.

JORNADA 2 – La victoria (2-0) del Real Valladolid ante el Alcorcón en el José Zorrilla tras los goles de Juan Villar y Óscar González

Frescura y orden
En esa previa del entrenador vasco del Real Valladolid a la segunda jornada liguera, Gaizka Garitano se refería a la Agrupación Deportiva Alcorcón como un equipo “con gente fresca” que llegaba a Valladolid tras ser “uno de los equipos que más me gustó la semana pasada”. Con esta afirmación del preparador de Derio se esperaba un encuentro intensó en Pucela. A esa frescura en el juego también se añadiría un orden exquisito y trabajado que condicionó totalmente los primeros 45 minutos del Real Valladolid.

El Pucela lo intentaba pero no lo conseguía. Buscaba enlazar desde el centro del campo con Óscar González o con los constantes desmarques de Juan Villar. Ni un camino ni otro. Mientras el charro era vigilado en campo rival pero liberado en el blanquivioleta, el onubense y la defensa madrileña jugaban al fuera de juego. Mientras uno intentaba salir, la línea de López Muñiz avanzaba metros y le dejaban en zona prohibida. El trabajo defensivo de los visitantes era brillante y al Real Valladolid le costaba adaptarse a él.

Con ese orden por bandera en el planteamiento, el descanso llegaba y los locales no conseguían esa petición de su entrenador. Se volvían a repetir los problemas de Córdoba y el esférico no era blanquivioleta. Sin el balón, resulta complicado ser “dominador” en el juego pese a que el trabajo de presión fuera bueno. El Pucela necesitaba más y le urgían cambios. Como en El Arcángel, Gaizka Garitano no tardaría en jugar sus bazas y, rápidamente, entraron Rodri Ríos y Johan Mojica, dos jugadores que cambiarían el ritmo de partido.

La expulsión de Chema
Antes de la entrada de Johan Mojica por un amonestado Mario Hermoso y el cambio de Juan Villar a extremo diestro tras la salida de un desacertado Guzmán Casaseca, el Real Valladolid ya estaba en superioridad numérica. Dos acciones de Chema Rodríguez le costaban la expulsión por doble amarilla que marcaría el partido. Sin el central, el planteamiento de orden defensivo y desparpajo ofensivo de los madrileños perdía fuerza y sería sentenciado por una activa y resolutiva versión de Johan Mojica.

Con inferioridad, los espacios en la espalda de la línea defensiva eran mayores. El Real Valladolid buscaba aprovecharlos y, por ello, Johan Mojica entraba en el campo como lateral izquierdo pero con total libertad en ataque. Las alas eran veloces. Juan Villar ocupaba el carril diestro y el partido comenzaba a inclinarse sobre el área visitante. Liderado por los extremos, el Real Valladolid sí consiguió ser dominador del partido y llevar la iniciativa. Delante estaba un equipo en inferioridad y que acusaba el cansancio del arriesgado planteamiento dispuesto. Pese a todo, el Pucela supo digerir la presión de tener que ganar y desde el minuto 70, que ya se adelantó en el marcador, fue muy superior al rival.

Juan Villar, la estrella
Un potente centro de Johan Mojica era rematado por Juan Villar en el otro costado. De banda a banda y de punto fuerte a punto fuerte. Los de Gaizka Garitano anotaba su primer gol de la temporada con un complejo remate del jugador onubense que se convertiría en la gran estrella del partido al asistir, 20 minutos después del tanto, a Óscar González para que éste sentenciara el partido.

JUAN VILLAR, el personaje del partido ante el Alcorcón en el estadio José Zorilla | Jornada 2

Con los goles del ‘10’ y del ‘7’, el Real Valladolid firmaba sus tres primeros puntos. Una victoria sin excesivo brillo, sin ese dominio e iniciativa que solicitaba Gaizka Garitano pero con la fuerza y el hambre de un equipo que supo controlar los nervios para aprovechar la ventaja numérica que Chema regaló tras dos acciones tan bien sancionadas como absurdas por su parte. Tras la expulsión, los alfareros siguieron mostrando esa frescura ya mencionada pero el Pucela supo morder en los puntos débiles de los madrileños y conseguir apaciguar los nervios y olvidar el débil estreno en Córdoba.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.