La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Análisis pucelano

La realidad pucelana cierra el ascenso directo

El Real Valladolid empata (1-1) ante Club Atlético Osasuna y se despide del ascenso directo. El equipo regresó a la mala dinámica de juego tras la esperanza de Huelva

La infografía sobre el empate (1-1) del Real Valladolid ante Osasuna, con LLUÍS SASTRE como protagonista
La infografía sobre el empate (1-1) del Real Valladolid ante Osasuna, con LLUÍS SASTRE como protagonista

Sin gol, puesto que el tanto blanquivioleta fue anotado por un jugador rival, y sin juego, ya que el equipo de Rubi llegaría en muy pocas ocasiones a la meta de Asier Riesgo, el Real Valladolid se despide del ascenso directo. Aún no lo hace de forma matemática pero tras el empate ante Club Atlético Osasuna, los pucelanos se alejan en puntos, juego y sensaciones de los registros que se pueden alcanzar para llegar a una de las dos primeras posiciones de la clasificación. El final del primer objetivo ha llegado, como predijo Rubi en caso de derrota, y el equipo debe centrarse en la segunda y última opción para retornar a Primera división. El play-off ya es una realidad en el estadio José Zorrilla y el trabajo pucelano pasa por encontrar un equilibrio antes de la fatídica promoción.

Rubi y los suyos deben calibrar su nivel y olvidarse de desniveles de juego tan fuertes como el que han mostrado en esta semana. Después de la exhibición ofensiva creada en Huelva, el equipo vuelve a sus peores sensaciones tras un partido con estadísticas pobres pero un fútbol y unas sensaciones nefastas.

El Real Valladolid volvía a fallar ante una nueva oportunidad de dar un golpe sobre la mesa. Los pucelanos, con opción de aprovechar la dinámica creada tras los últimos resultados, no pudieron mantener el nivel ni entrar en el partido con fuerza. Un rival con mucha más personalidad y una idea más clara se impuso al Pucela. En un duelo sin grandes detalles de fútbol, el empate era lo más justo y Miguel Flaño, en una portería como en otra, así lo quiso demostrar. Pese al bagaje ofensivo del defensa rojillo, el empate no sabe igual. Ni mucho menos. Los visitantes ven la opción de seguir luchando por su objetivo real mientras que los pucelanos comienzan a encontrar el suyo: el play-off del mes de junio.

Querer y no poder
El colegiado señalaba el final de la primera parte y la sensación que sobrevolaba al estadio José Zorrilla era de aburrimiento. Sin ocasiones, sin peligro y sin la tensión propia de los últimos encuentros del campeonato. Con un juego pobre, desacertado y sin ritmo, Lesma López cerraba unos primeros 45 minutos sin nada que ilusionase a los pucelanos. Los rojillos, al menos, se llevaban un resultado que suponía una buena inyección de moral tras el reciente cambio de entrenador. Ese margen de medio partido que habían ganado los rojillos les beneficiaba para mantener el partido que se estaba produciendo. Cuantos menos sobresaltos tuviera el encuentro, mejor para ellos.

Los visitantes no querían sustos y casi no los verían porque los pucelanos no estaban siendo capaces de hacerlos. Querían, evidentemente, pero no se les veía capaces de poder hacerlo. Rubi notaba esa incapacidad en sus jugadores y movía el banquillo para tener peso en el partido. El técnico catalán quería intervenir en el transcurso del partido y movía sus tres balas con riesgo. La entrada de Óscar Díaz por un defensa y la de Jonathan Pereira por Óscar González hacía del Real Valladolid un equipo muy ofensivo. El cuerpo técnico demostraba ambición y la claridad de que buscaba la victoria. Al Real Valladolid no le valía otra opción que ganar. Para ello, desde el minuto 68, el Pucela formaba con dos extremos y tres delanteros.

La propuesta arriesgada y ofensiva no aseguraría goles ni buen juego. Generaba presencia en el campo rival, hecho que casi no se había conseguido en la primera hora de encuentro. El objetivo visitante de un encuentro soso se estaba cumpliendo y Rubi decidía cambiar esa dinámica. Al menos, lo intentaba. Su decisión estaba tomada, el resultado podría tan exitoso como trágico.

El coraje de Óscar Díaz
Con Roger Martí en el terreno de juego, el Real Valladolid segura presencia ofensiva, pelea y trabajo. Con Óscar Díaz, tres cuartas partes de lo mismo. Por ello, juntar al ‘7’ y al ‘9’ sobre el terreno de juego no aseguraría nada de fútbol pero sí mucha intensidad, inmensidad de coraje y un trabajo incansable.

LLUÍS SASTRE es el personaje destacado del partido ante CA Osasuna, en la jornada 38

Gracias a esa personalidad del jugador madrileño, el Real Valladolid pudo soñar con la victoria aunque fuera sólo por unos minutos y con un gol en propia puerta. Fue tras una jugada de fe, trabajo y constancia del ex del Lugo y el Almería con la que los pucelanos se adelantaron en el marcador. El encuentro no estaba para un juego preciosista. Osasuna estaba cerrando muy bien todas esas opciones y Óscar Díaz supo trabajar para ilusionar al equipo y a la afición. Su pelea por superar rivales y llevar al balón al área fu exitosa cuando Miguel Flaño cambiaba la dirección de su centro. El tanto de mala fortuna para los rojillos tenían tintes ilusionantes para los locales aunque sólo fuera por cuatro minutos.

Y gracias…
Con la emoción por verse delante en un partido en el que no había ocurrido nada, el Real Valladolid parecía verse con opciones de pelear por el ascenso directo. Tristemente, ese sueño fue sólo de unos segundos. Concretamente el tiempo que Johan Mojica tardaría e hacer una falta lateral innecesaria y en el que Miguel Flaño supo ganarle el puesto a Álvaro Rubio. En poco menos de cinco minutos, el sueño se rompió y el Real Valladolid cerraba un encuentro por el que nunca más podría luchar y en el que la tragedia pudo ser total de no ser por el fallo arbitral al no ver que Nino superaba la meta de Javi Varas en el tiempo de descuento.

El veterano delantero rojillo realizaba una maniobra excelsa en los últimos instantes del partido para firmar un precioso tanto que no subiría al marcado y que pudo cerrar de una forma aún más dura el sueño de conseguir el ascenso directo. Olvidada esa ocasión pamplonica, el Real Valladolid cierra el sueño de los dos primeros puestos. Su realidad es otra y no pasa por esa pelea. Desde el momento en el que Flaño enmendaba su error, la realidad pucelana se centra en el mes de junio, aquel que, con un play-off de tensión, dictaminará si sube a Primera o sigue un año más en la categoría de plata del fútbol español.

«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)
1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.