La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Análisis pucelano

Superando la crispación, el Real Valladolid gana

Tras un nerviosismo generalizando durante el partido, el Real Valladolid se impone (2-0) al Leganés. Álvaro Rubio y Roger Martí, de penalti, goleadores en el partido

La infografía sobre la victoria (2-0) del Real Valladolid ante el Leganés, con JOHAN MOJICA como protagonista

¿Hasta cuándo es más importante que un equipo deje buenas sensaciones y desde cuándo son vitales los resultados y se considera que éstos están muy por encima de las sensaciones? En esta pregunta está el momento actual del Real Valladolid y el valor de la vital victoria ante el Club Deportivo Leganés. Los goles de Álvaro Rubio y Roger Martí otorgaron tres nuevos puntos al equipo de Rubi. Hasta ahí llega el análisis objetivo del partido. Tras ese punto, llegan diferentes percepciones con el juego del equipo como estandarte. Sea una versión u otra, es decir, ya sea aquella que habla de un mal juego del equipo o aquellas otras que mencionen un juego resultadista de los de Rubi, todo muestra un nivel de crispación innecesario y sobre el que el Real Valladolid tuvo que trabajar para poder imponerse al equipo madrileño y sumar cuatro jornadas consecutivas sin perder.

Ese nerviosismo del entorno del Real Valladolid se notaba desde antes del inicio del encuentro. Con la alineación, la incursión del lesionado David Timor en la convocatoria… Todos lo que englobaba al partido generaba crispación, la cual se transmitía en el fútbol, lo que realmente importa. Durante los primeros minutos ese nerviosismo se pagaba con el campo. Críticas, protestas e, incluso, lo que más sufre un futbolista: la indiferencia. La realidad pucelana habla de que hoy por hoy la posibilidad de ascender es a través del play-off. Pensar en el ascenso directo es, actuablemente, inviable. El contexto pucelano es complicado y el entorno no debe crisparlo más. Con el ambiente enrarecido la promoción del mes de junio será un castigo y una viacrucis cuando en realidad es una nueva oportunidad. Por ello, la exigencia en estos momentos de la temporada debe ser relativa. Con una petición elevada, el equipo sufrirá y el ascenso, sea en el formato que sea, desaparecerá de la mano.

Antes del ascenso, es vital ver el camino que emprende el equipo. En ese avance, actualmente, sólo deben hablar los resultados. Ganar es el único camino para la victoria final. Ahora ya no importan las formas ni las sensaciones. Sólo es importante el que consigue los tres puntos, el que marca más veces y el que encaja menos. Ahí está el éxito y ante el Leganés se consiguió. Los madrileños tuvieron sus opciones pero los locales aprovecharon las suyas para conseguir tres vitales puntos. Cuestión de pegada, cuestión de aquello que consigue éxitos. Por encima del juego o de la brillantez están los goles, la verdadera salsa y objetivo del fútbol.

El protagonista deseado
Sin David Timor, lesionado, y sin André Leão, baja de última hora, el único punto que no crispaba el ambiente del Real Valladolid en los instantes antes del partido era ver quién portaba el brazalete de capitán. Ver que Álvaro Rubio volvía a ser de la partida tranquilizaba los nervios de la parroquia local. Más tarde, cuando el riojano hacía el primer tanto de la tarde, parecía que muchas de las peticiones pucelanas se cumplían. El ‘18’ demostraba liderazgo pero quizás no ese buen juego que se espera y que, con tanta petición, se le empieza a presuponer.

Con Álvaro Rubio de engranaje defensivo y Lluís Sastre más adelantado dentro del escalonamiento, el Real Valladolid perdía metros que ganaba el ataque pepinero. El juego entre líneas del equipo visitante suponía un lastre demasiado alto para el Pucela que sufría en exceso las transiciones ofensivas de los de Garitano. En más de una ocasión, y en más de cuatro, también, Chuli pudo adelantar a los visitantes. El Real Valladolid estaba dudando y el ambiente no ayudaba. Antes las dudas, llegaban los nervios y con ellas, lo ataques rivales. El Leganés no tiene nada que perder en este tramo de la temporada. Podía esperar su oportunidad y abusar de la confianza que actualmente tiene su delantero, uno de los jugadores ofensivos más peligrosos de la categoría.

Ese liderazgo del andaluz en el ataque visitante llegó a costarle un gol al Real Valladolid. Fue anulado pero el susto ya estaba en el cuerpo del estadio José Zorrilla. Estuvo durante unos largos minutos. Hasta el remate de cabeza de Álvaro Rubio que suponía el primer tanto el partido, el entorno pucelano no decayó de su presión y crispación. Con el gol de ese protagonista deseado el clima descendió en presión y el descanso llegó. La victoria estaba más cerca y la relajación era ya palpable.

Chuli, la pesadilla
Cortadas las mejores opciones para el gol, Chuli comenzaba su caída. Con él, la del Leganés. Sin el ‘12’ pepinero creando peligro, los visitantes bajaron mucho sus posibilidades de gol. En esta caída, el Real Valladolid tuvo mucho que ver. Con la ventaja bien amarrada, los de Rubi supieron cerrar las líneas de pase, juntas sus líneas y no conceder el gran número de ocasiones que los visitantes generaron en los primeros 45 minutos. Cerrando las vías de salida del rival, la victoria se comenzaba a asegurar. Ya se tocaba con los dedos el éxito del partido.

El avance del partido era favorable para el Real Valladolid. El rival generaba menos, los locales se mostraba más fiables y Óscar González se entonaba. Todo hacía pensar que el partido no se iba a escapar y más, cuando Roger Martí anotaba desde los 11 metros. Con el tanto del delantero valenciano, el encuentro parecía sentenciado y el Real Valladolid superaba los 60 puntos para colocarse a nueve del séptimo clasificado.

Puntos de Javi Varas
Con la victoria, y como decía Rubi tras el partido, se puede seguir confiando en el ascenso directo pero, también, se asegura la presencia en el play-off. Gracias a una ventaja de tres partidos, los pucelanos parecen tener amarrada la promoción de ascenso. Un objetivo que parece cumplirse y en el que tiene mucho peso Javi Varas, uno de los mejores jugadores de la plantilla y el hombre más destacado de la victoria ante el Leganés. Pese a parecer que el partido estaba asegurado, el Leganés tuvo sus opciones. Fueron ocasiones claras pero todas neutralizadas por un cancerbero del nivel al que busca llegar el Real Valladolid.

Ese nivel de élite del cancerbero sevillano es el objetivo del vestuario completo de Rubi. Volver a Primera es el objetivo del equipo. Sea como sea, el Real Valladolid va a pelear por conseguir el ascenso y lo debe afrontar con pies de plomo. Poco a poco, con un avance seguro y en el que los puntos siempre prevalezcan sobre las sensaciones. A falta de sólo seis jornadas para el final de la temporada, los puntos son primordiales. Nada hay por encima de ellos y ya sean en la calidad ofensiva o en la seguridad defensiva, el Real Valladolid se basará en alguno de sus puntos fuertes para seguir sumando de tres en tres. No hay otro camino.

«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)
𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte