El play-off, la resignación y el sueño del ascenso

Tras el empate ante Las Palmas, crece el sentimiento de resignarse al play-off en el entorno del Real Valladolid. Se debate sobre cómo afrontar el resto de la campaña

• Las tres preguntas para ‘El senado blanquivioleta’ sobre la posible resignación al play-off •

1 | ¿Consideras que tras el empate ante la Unión Deportiva Las Palmas el ascenso directo es ya inviable?
2 | ¿Cómo ves al equipo, por forma de juego, plantilla, nivel actual… para disputar un hipotético play-off?
3 | ¿Si el equipo, finalmente, se clasifica para el play-off de ascenso, cómo lo calificarías: éxito, fracaso…?

Con el empate (1-1) del Real Valladolid ante la Unión Deportiva Las Palmas, el ascenso directo parece quedar muy lejano. Seis puntos cuando quedan 21 por disputar y, lo que es peor, dos equipos por delante en esa lucha por llegar al segundo puesto ya que todo hace indicar que el Real Betis se ha asegurado uno. Los números del equipo de Rubi son negativos y las sensaciones, muy parecidas. Actualmente, nada hace pensar en el ascenso directo. Todos los caminos llevan al play-off. Las próximas semanas son cruciales para ver si esta sensación es sólo eso o se convierte en realidad. Dada la importancia, ‘El senado blanquivioleta’ se reúne tras tres semanas para debatir sobre el futuro a corto plazo del Real Valladolid y hablar sobre sus opciones actuales del ascenso a Primera división. Javier Barrocal, Enrique Álvarez, y Jesús Pérez hablan sobre esa supuesta resignación a la promoción de ascenso. ¿Es ésta la única opción de conseguir el ascenso?

Óscar en el partido ante el Sabadell (RV.es)
Óscar González en el partido ante el Sabadell

Un sueño ya pasado
¿Perder el ascenso directo tras el empate en Las Palmas? Es la pregunta más formulada desde el domingo. Los tres integrantes de ‘El senado blanquivioleta’ tienen diferentes opiniones. Versiones más optimistas, menos e, incluso, muy negativas. Enrique Álvarez, colaborador del blog con ‘Desde la grada de Zorrilla’ no cree que el ascenso directo se perdiera en Las Palmas. Se hizo mucho antes. “Tras el tropiezo en casa contra el Albacete, el ascenso directo se nos fue”, afirma Enrique. Javier Barrocal posee una opinión muy similar aunque sin querer afirmar que los dos primeros puestos son ya inalcanzables. “Si nos centramos en las matemáticas todavía hay opciones”, asegura Javier aunque el primer colaborador del blog intenta que el equipo se centre en otro objetivo. Él, ahora, prefiere pensar que “estas siete jornadas nos sirvan para seguir recuperando sensaciones de cara a un play-off”.

Tanto Javier como Enrique se muestran ya olvidados por el sueño del ascenso directo, versión que no es compartida por Jesús Pérez. “Es complicado e improbable”, afirma, pero no “imposible”. Para este colaborador de Radio Marca Valladolid, el Real Betis es “un ejemplo” en ese sueño que debe tener el Real Valladolid de luchar por el ascenso directo hasta el final de la temporada. Pese a ser un objetivo complicado, Jesús no tira la toalla, hecho que Javier y, sobre todo, Enrique ya han hecho incluso hace semanas.

[quote style=»3″]En el play-off es clave el ambiente externo que se genere. No debe ser un clima derrotista
Jesús Pérez, socio vallisoletano y colaborador de Radio Marca Valladolid [/quote]

Resignarse al play-off es una opción que como Enrique y Javier han asumido ya muchos aficionados pucelanos. Cada uno tendrá sus motivos. En el caso de Enrique es por “un plantel con muchos nombres pero sin ser un bloque”. Ésta debe ser una premisa para conseguir un éxito como un ascenso. Regresar a la élite es complicado y se puede convertir en imposible siendo “débiles” como Javier Barrocal ve al Real Valladolid en estos momentos. “No sé si es si mentalmente, físicamente o ambas”, explica el autor de ‘Una mirada hacia atrás’ dejando claro que detecta problemas graves en el equipo.

Uno más en el play-off
“¿Quién iba a decir hace mes y medio que el Real Betis lograría cinco victorias consecutivas?” es una pregunta que Jesús Pérez lanza al aire en un intento de contagiar ilusión y motivación. Parece imposible poder convencer a un sector del Real Valladolid pero no será porque Jesús no lo intenta dentro de unos argumentos lógicos y sensatos. Él intenta convencer de que el play-off no será el único camino para llegar a Primera. Difícil lo tiene pero, como el mismo confiesa, no “imposible”. En este sueño, todos se dejan convencer muy fácilmente.

[quote style=»3″]A día de hoy, el Real Valladolid está por detrás en la lista de favoritos a subir en tercer lugar.
Enrique Álvarez, socio blanquivioleta y colaborador de LAV con ‘Desde la grada de Zorrilla’ [/quote]

Suponiendo que finalmente el play-off es la realidad del Real Valladolid, ‘El senado blanquivioleta’ no ve al Pucela por delante de ningún rival. En este caso, el nombre y la historia no suman y todo se debe ganar sobre el terreno de juego. “El Pucela no será favorito ni quedando terceros”, asegura Enrique. Su opinión es contundente porque “un play-off es muy cambiante y peligroso. Cada minuto tanto en las idas como en las vueltas son importantes y el equipo que cometa menos errores tiene mucho ganado”. Esta opinión de Enrique es muy similar a la de sus compañeros. Para Jesús es “difícil catalogar como favorito a algún equipo en un play-off” porque “no siempre sube el mejor o el más fuerte” pero “sí el que tiene mayor concentración y no pierde los nervios”. Por último, ante la cuestión de saber cómo calificar al equipo ante un play-off, Javier se sale de la línea marcada. Para este vallisoletano residente en Madrid, todo dependerá de cómo crece el equipo en las próximas semanas. “En Gran Canaria se hicieron cosas interesantes pero aún hay mucho camino por andar”, asegura. En esa evolución está el futuro para Javier Barrocal porque “si seguimos explotando las mejoras ante Las Palmas, tenemos opciones de ascender”.

Ascender como sea
Viendo la dificultad de la categoría y el nivel demostrado temporadas pasadas por equipos recién descendidos o, incluso, esta campaña por Osasuna, se ha barajado la opción de que la clasificación al play-off ya sería un buen resultado. Independientemente de cómo funcionara esa promoción, el objetivo pucelano podía haber sido estar entre los seis primeros clasificados. Ante esta duda, el debate crece y los tres integrantes aportan nuevas ideas.

“El play-off es el mínimo exigible” apunta un Jesús Pérez que confirma que “valoraría el éxito o el fracaso al final de la temporada”. Enrique, dentro de su visión contundente sobre los objetivos actuales del Real Valladolid, asegura que no llegar a los dos primeros puestos es un “fracaso”, al menos, “por la plantilla que tenemos y la que poseen los rivales”. En esta ocasión, Enrique se quiere expresar con amplitud y expone en toda su versión su opinión: “Si se sube será todo un logro y la gente se olvidará de todo este curso pero, siendo realistas, el Real Valladolid tendría que haber subido de manera directa”. Lo tendría que haber hecho porque una promoción es complicada hasta el punto de ninguno ve al Pucela como uno de los favoritos.

[quote style=»3″]Si finalmente se sube será un éxito, aún ganando en el último minuto de penalti injusto.
Javier Barrocal, vallisoletano residente en Madrid y colaborador de LAV con ‘Una mirada hacia atrás’ [/quote]

Entre la espera que solicita Jesús para valorar la temporada del equipo y la contundencia de Enrique al entender de qué era capaz el equipo, aparece un Javier Barrocal muy resultadista. «Si finalmente se sube será un rotundo éxito, aún ganando en el último minuto de penalti injusto», afirma Javier. Contundente, claro y conciso. El ascenso entre ceja y ceja y con él, el éxito de la temporada. En ese momento, si se produce, la alegría será tal que los debates, los resúmenes y las reuniones de ‘El senado blanquivioleta’ quedarán en un segundo plano. Hasta entonces, el entorno blanquivioleta se debe alimentar de información y opinión, como ha sido con esta séptima reunión de Javier, Jesús y Enrique.

El Jonathan Pereira rayista. Sin peso ni confianza

Jonathan Pereira ya no es el de su inicio en Valladolid. En las últimas jornadas se ha confirmado que tras su expulsión en Tenerife ha perdido todo el peso y la confianza

• Tras un gran inicio de blanquivioleta, Jonathan Pereira ha perdido la confianza tras la expulsión en Tenerife.
• Ha perdido relevancia tras ser vivir más tiempo en el banquillo que en el campo. 205 minutos de 450 posibles.
• El vigués llegaba al Real Valladolid para cerrar una etapa en Vallecas con tintes muy similares a su actualidad.

Pereira tras el partido en Ponferrada (RV.es)
Jonathan Pereira triste tras el partido en Ponferrada

No es ningún secreto afirmar que Jonathan Pereira, fichaje estrella de Braulio Vázquez en el pasado mercado invernal, no se encuentra en un buen momento. El delantero vigués vive sus peores días desde que firmara por el Real Valladolid y, tristemente, regresa a la dinámica y sensaciones que le hicieron llegar al club blanquivioleta. Sin minutos, sin confianza del cuerpo técnico y sin peso en las decisiones del entrenador, la actualidad blanquivioleta de Pereira se asemeja demasiado a la que vivía junto a Paco Jémez en el Rayo Vallecano. En el equipo madrileño era suplente, como lo es actualmente en el estadio José Zorrilla. Con los rayistas disputó pocos minutos, como le está ocurriendo en las últimas semanas. Es más, de los últimos 540 minutos que ha disputado el Real Valladolid, el delantero sólo ha jugado 205. Sin llegar al 40% de los minutos.

Es cierto que en el duelo ante el Sabadell no pudo participar por una lesión muscular pero sus participaciones recientes cuando ha estado a disposición de Rubi tampoco son ilusionantes. Sus últimas dos intervenciones, ante el Mirandés en Valladolid y en el viaje a Las Palmas, no han superado el cuarto de hora de juego. 12 minutos disputados ante los de Carlos Terrazas y 11 el pasado domingo en Gran Canaria. Sin duda, números que demuestran una pérdida de liderazgo enorme y que evitan que esa ilusión que el futbolista creaba en sus primeros días como blanquivioleta se mantenga. Sin minutos, no hay peso y sin protagonismo, es imposible ser determinante en el área. De esta forma, Pereira no marca desde el 7 de febrero cuando el equipo ganaba (1-4) al Racing de Santander.

Una semana más tarde, en la victoria ante el Alcorcón, fue la última ocasión en la que el gallego sería protagonista de un tanto pucelano. Los de Rubi se imponían a los alfareros gracias a un penalti cometido sobre él. Ahí, en esa pena máxima que ejecutaría Óscar González, terminaría todo. Días después, el Real Valladolid viajaría a Tenerife y allí, cuando se le expulsó en el minuto 28, murió la ilusión que Jonathan Pereira había creado en el entorno del Real Valladolid con sus primeros partidos y, sobre todo, con su exhibición en Mallorca.

El síndrome de Tenerife
Tras simular en el área de Dani Hernández y cometer una falta en el centro del campo, Jonathan Pereira ha desaparecido. Han pasado ya nueve jornadas de aquella expulsión pero la realidad es que nunca más se ha sabido sobre el jugador cedido por el Villarreal. Aquella secuencia de poco más de 70 segundos parece haberle bloqueado. Desde su regreso tras aquella sanción, sólo ha disparo tres veces entre los tres palos. 346 minutos para un bagaje tan pobre como éste habla muy mal del momento actual del jugador. Todas sus estadísticas son pobres pero sus sensaciones, lo son aún peores.

Los datos que está dejando JONATHAN PEREIRA durante las últimas jornadas con el Real Valladolid

La falta de confianza y la escasa motivación que se le notan en la actualidad le han provocado momentos tan duros como el vivido en Girona. Si Pereira sigue dándole vueltas a su expulsión ante el Tenerife, no será menos sus dos ocasiones ante el equipo de Machín. En Montilivi, pese a no hacer un buen encuentro, el gallego estuvo participativo, tuvo presencia en el área y vivió cerca del gol. En definitiva, lo que se le pide a un delantero. Intención y ocasiones aunque no exista acierto. Pese a todo, aquella tarde, su partido se consideró “pobre” porque la exigencia sobre él es muy alta. Tristemente, pasadas tres semanas desde aquel partido, el bache se ha pronunciado y Girona es su mejor día desde que volviera de la sanción.

Roger ya le ha adelantado
Aquella tarde en Gerona, a Jonathan Pereira se le acumularon los problemas. Al fallo en sus dos ocasiones había que sumar el regreso de Roger Martí. En tierras catalanas, el ‘9’ blanquivioleta sólo disputó 25 minutos pero dejando la sensación de que ya estaba disponible para lo que necesitase el cuerpo técnico. Tal fue esa sensación que a la semana siguiente, el valenciano ya era titular ante el Mirandés. Regreso al once y vuelta al idilio con el gol. Este regreso de su compañero sumaba un problema más para Jonathan Pereira.

Roger y el delantero vigués son delanteros radicalmente opuestos. El primero es un jugador luchador, que presiona con fuerza y que basa su estilo en pelear y hacer más kilómetros que nadie. Mientras tanto, el segundo, el ‘24’, vive el fútbol gracias a su calidad y su determinación para el gol. Ahora, en el momento de la temporada en la que se encuentra el equipo y tras los últimos resultados obtenidos, nadie visualiza un once titular sin Roger Martí como hombre más adelantado. Su estilo es vital para el equipo ahora y más después de ver cómo el futbolista ha aprovechado su oportunidad. Con goles y, sobre todo, trabajo, Roger Martí está actualmente por delante de Jonathan Pereira. El hecho no resulta sorprendente en la actualidad pero sí analizándolo con perspectiva. La fortaleza para superar obstáculos es determinante para ver quién puede aportar ahora aportar más al equipo y, tristemente, la calidad diferencial de Jonathan Pereira no tiene hueco. Al menos, por el momento.

«Bienvenido Mr. Play-off», sensación vallisoletana

A pesar de haber cortado la sangría de derrotas fuera del José Zorrilla, el empate del Real Valladolid en Las Palmas le puede alejar definitivamente del ascenso directo

«Un empate con fortaleza para asumir el play-off» | Crónica del empate en Las Palmas

Otro partido en la matinal del domingo fuera de casa. Moneda al aire y la cruz pesaba más que la cara. En frente, un gallo de la Liga Adelante, la Unión Deportiva Las Palmas. Como el plantel pucelano, los canarios no atraviesan su mejor momento y la clasificación así lo corrobora. Con un aroma a quiero y no puedo de Liga BBVA, los dos equipos afrontaban el duelo con la necesidad imperiosa de sacar los tres puntos. Otro tropiezo sería la gota que colmaría un vaso a lleno de desilusiones y piedras mal sorteadas. En definitiva, partido disputado, aguerrido y en el que ninguno querría dar su brazo a torcer. Golpeaban primero los de Rubi con un gol rocambolesco. Con un plantel local un tanto dormido, la sentencia  vallisoletana no llegaba. Otra jugada un tanto extraña, esta vez en el área de Javi Varas, acaba con el balón en el fondo. Contragolpe canario que empataba y dejaba las tablas finales en el marcador. Finalmente, empate que no sabe a nada y que deja a las dos escuadras igual que al comienzo del partido aunque ya empiezan a pensar en preparar con garantías un play-off lleno de emoción.

Roger Martí, goleador pucelano en Las Palmas (RV.es)
Roger Martí, goleador pucelano en Las Palmas

Números de ascenso indirecto
A falta de siete fechas para el final del curso ordinario, todo parece indicar que el Real Valladolid suspenderá la asignatura de «ascenso directo» y tendrá que ir a la convocatoria extraordinaria para poder pasar de nivel. Con un alumno muy aventajado como es el Real Betis, las plazas se agotan de tal manera que sólo puede aprobar otro más en junio. Con el Girona sacando todas las asignaturas con éxito, las posibilidades escasean para otros tres compañeros de clase: Sporting de Gijón, Unión Deportiva Las Palmas y el propio Real Valladolid.

El primero de ellos es un alumno muy constante. Casi todas sus obligaciones las lleva al día. Y el segundo, un tanto vago, tiene potencial suficiente para leérselo dos días antes y poder aprobar. El problema del plantel blanquivioleta es que, aún siendo tan potente o más que sus compañeros de clase, no le gusta nada hacer los deberes fuera de su casa. Y eso le penaliza mucho, obviamente. Con 10 puntos negativos en forma de derrota, resulta muy difícil poder superar cualquier asignatura a la primera. Tocará asumir la convocatoria extraordinaria y comenzar a prepararla lo antes posible. Ahora por mucho que se esfuerce el Real Valladolid no tiene días ni horas para recortar todo el trabajo que sus compañeros sí han hecho.

Equipo perdedor, poco mordedor
Los 59 puntos que tiene el Real Valladolid en su casillero no son casualidad. Y el golpe que está por venir encima de la mesa tampoco. Son muchas las virtudes que deben tener los equipos en esta Liga Adelante pero dos resaltan por encima del resto. Se debe ser un bloque y no se puede perdonar las oportunidades. Al principio de campaña, lo primero parecía un objetivo conseguido. Después del mercado invernal, aún parecía que había más equipo. Poco a poco, nombres como Omar Ramos, Jeffren Suárez, Jonathan Pereira o Túlio de Melo han ido desapareciendo del mapa blanquivioleta.

La segunda premisa es fundamental y los chicos de Rubi carecen de ella a día de hoy. Una prueba evidente de ello fue el duelo ante el Sabadell y la continuación ante Las Palmas. Habiendo aguantado las embestidas de los amarillos y adelantándose en el marcador,  no se pueden fallar las opciones que marraron los vallisoletanos. Es evidente que el que perdona lo paga. Que se lo digan al Real Valladolid.

Otro cambio de fichas
Habrá gente a la que no le guste Rubi y habrá otra gran parte que, por los resultados cosechados, sea muy detractora del preparador catalán. Pese a ello, lo que es innegable es que la preparación de cada partido es exhaustiva. El único pero a este estilo es que muchas veces se adapta a las características del rival  en exceso.

En el día de ayer, saltaba de nuevo la sorpresa en el nombre y posición de Jesús Rueda. Desde la grada de Zorrilla se está acostumbrado a verlo como defensa central., Esta vez su puesto estaba en el centro del campo y con David Timor como acompañante. En definitiva, nuevo cambio de cromos que no saldría mal al obtener al primer hombre de carácter defensivo en la medular y así poder salir al contragolpe con las balas que posee el Pucela por bandas. La idea salió bien hasta el punto de que la sanción de Samuel es una lástima porque relegará nuevamente a Jesús Rueda a posiciones más defensivas.

«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)

Un empate con fortaleza para asumir el play-off

El Real Valladolid cosecha un empate (1-1) ante la Unión Deportiva Las Palmas. Los de Rubi mejoraron su versión para obtener un empate con mucho sabor a play-off

La infografía sobre la empate (1-1) del Real Valladolid ante Las Palmas, con JESÚS RUEDA como protagonista

En el fútbol, como en la vida, saber cuál es tu lugar ayuda y fortalece. Vivir en un mundo real es la mejor receta para construir sueños. Partiendo de lo que te marca el día a día, se puede crecer. Viviendo fuera de la realidad, la presión es alta, la angustia aparece y la presión se hace insostenible, siendo imposible conseguir nuevas metas. Estos tres impacientes puntos mencionados se han apreciado en el Real Valladolid en las últimas semanas. Ya sea ganando, como se hizo ante el Mirandés, perdiendo, como en Girona, o empatando, como la semana pasada ante el Sabadell, el Real Valladolid mostraba una versión nerviosa. Incluso, en algunos momentos, desquiciante. Ante Las Palmas, los futbolistas de Rubi se mostraron tranquilos, consecuentes y sin nervios. Con tranquilidad y los nervios templados, consiguieron salir reforzados de su visita a un estadio tan complicado como el de Gran Canaria.

Puede parece exagerado hablar de que el equipo sale reforzado de un encuentro en el que ha dicho adiós al ascenso directo pero ésta es la realidad actual del Real Valladolid. Quizás no es la de dentro de dos semanas pero sí la que se produce tras la jornada 35. Actualmente, y más tras el empate, la realidad pucelana es el play-off. Más por méritos de rivales que parecen haber puesto la directa hacia Primera o equipos que sólo han perdido dos partidos en toda la temporada, la realidad no va más allá. Los de Rubi parecen estar sentenciados a disputar un intenso play-off sobre el que ya deben trabajar. Fortaleciéndose como en el duelo de Gran Canaria, los pucelanos afrontarán la promoción de ascenso como un premio y una opción de llegar al objetivo y no como un castigo.

«La realidad blanquivioleta es el play-off». Hay que memorizarlo. No hay duda de ello. Es así por el resumen del partido disputado ante los futbolistas que dirige Paco Herrera. En el duelo, muy intenso, como la mayoría de esta categoría, se apreció un Pucela serio, que ha recuperado su fiabilidad defensiva y que en la parte ofensiva posee jugadores de gran envergadura. Con seguridad atrás, el rival sabe que tiene difícil superar al Real Valladolid. Roger, Óscar, Pereira, Hernán Pérez… La dinamita pucelana es muy alta y con ella se puede llegar a cualquier objetivo. Siempre y cuando la parte de atrás del equipo este fuerte, como ha sido en esta ocasión. En Gran Canaria, el Real Valladolid ha recuperado gran parte de las credenciales de las que se ha ido alejando durante las últimas semanas. Con ellas, se luchará en un play-off, un premio que ahora no se ve como tal pero que en verano era un éxito y que ahora no se ve así pese a la fiabilidad y regularidad de otras plantillas.

Mano a mano
En la previa del partido se describía el duelo como un partido intenso, de muchas alternativas y en el que no había un candidato claro a la victoria. Las locales por ser tales y tener el apoyo de su afición partían con una mínima ventaja en un partido muy igualado y que, desde el primer momento, se vio cómo se esperaba. Ninguno superaba ampliamente al rival y se alternaban facetas de liderazgo de juego. El Real Valladolid, aferrado a la unión entre Chica y Hernán Pérez, y la Unión Deportiva Las Palmas, gracias a la movilidad de Araujo y la compañía de Momo y Ortuño, lideraban sus respectivas fases de juego. Con estilos muy diferentes los dos equipos disputaban 45 minutos de poder a poder pero sin acierto de cara a puerta.

Pese a que ambas plantillas cuentan con grandes jugadores ofensivos, el miedo a perder atenazaba los planteamientos de los entrenadores y el avance de los jugadores en el partido. El encuentro, pese a la gran expectación que había creado por el potencial de ataque, quedaba reducido a un duelo de brega, pelea, lucha y de mucho juego en el centro del campo.

Sin pisar mucho el área rival ni, tampoco, sufrir en exceso en la zona de Javi Varas, el Real Valladolid pudo haber llegado al descanso en ventaja. Al borde del minuto 45, Hernán Pérez desaprovechaba una de las dos ocasiones más claras de los visitantes en el partido. Su disparo se marchaba al lateral de la red y con él, las esperanzas de dar un golpe sobre la mesa en el primer acto. Ese gesto de personalidad que pedía Rubi durante la semana existió pero se escaparía por unos centímetros.

Roger marca y puede sentenciar
Hernán aprovechaba el fallo defensivo de Las Palmas para llevar el susto a la grada local pero no para llevar una alegría hasta Valladolid. Esa responsabilidad recaería en Roger Martí, quien cada semana es más fuerte y más importante en el equipo. El delantero valenciano aprovechaba un balón suelto en el área canaria para adelantar al Real Valladolid. Su cuarto tanto de la temporada, segundo desde su regreso, daba un salto en la clasificación. El Real Valladolid y el ascenso directo volvían a ser opciones de unión reales.

JESÚS RUEDA es el personaje destacado del partido ante la Unión Deportiva Las Palmas

Esa opción de unirse era real y mucho más cuando pasados unos segundos el propio delantero pucelano se encontraba frente a Casto con un balón propicio para el doblete. En esta ocasión, el que marraba era él. Si minutos antes, el portero erraba, en la segunda opción era el delantero. Empate en fallos y en aprovechamiento de errores ya que ninguno destaca por su éxito sino por el error ajeno. En esa pelea en la que en muchas ocasiones se convierte el fútbol, se marchaban las opciones del Real Valladolid de salir victorioso de Canarias.

Firmando tablas
Tras marrar la oportunidad del segundo gol, Las Palmas tuvo su opción, la cual aprovechó para conseguir el empate que, pocos minutos después, ambos firmarían muy gustosos. Ninguno había conseguido hacer un buen partido ofensivo. Ambos habían conseguido goles por fallos defensivos más que por aciertos propios. Así, el premio era, como afirmaba Rubi en rueda de prensa, “justo”. Esa justicia habla de miedo a perder y de recelo más que de ambición.

Tras el empate y las palabras del máximo responsable blanquivioleta, es momento de ver que el Real Valladolid sale reforzado de Las Palmas. Salir fortalecido de este partido no consistía en ver el ascenso directo como una opción. El éxito de la visita a Las Palma residía en ver que el equipo tiene una base y que pese a los vaivenes de los onces y la pérdida de activos importantes, el equipo tiene un camino definido. Ya sea mejor o peor, Rubi tiene un plan, una estrategia que parecía haberse perdido pero que tras tres semanas sin perder, el Real Valladolid recupera. Lo hace para ver que el play-off es en un alto porcentaje una realidad, un escenario válido para el objetivo de volver a Primera. Siempre se ha hablado de dónde llegar pero nunca del cómo y la opción de la promoción con la versión de Las Palmas es viable. Otras, por desgracia, ya no.

Jesús Rueda cumple en su función de «músculo»

Jesús Rueda que ejercía como centrocampista cumple con el objetivo que Rubi confesaba que le había encomendado. Funciones defensivas y un marcaje especial

JESÚS RUEDA es el personaje destacado del partido ante la Unión Deportiva Las Palmas

¿Por qué es Jesús Rueda el personaje del partido ante la Unión Deportiva Las Palmas?

• El nombre destacado del planteamiento de Las Palmas era Jesús Rueda, que iniciaba como centrocampista.
• El capitán pucelano firmaba un partido muy destacado en las funciones defensivas que Rubi le había definido.
• Con esta actuación, Jesús Rueda recupera mucho del peso que había perdido con sus últimas participaciones.

«Un empate con fortaleza para asumir el play-off» | Crónica del empate en Las Palmas

Jesús Rueda en un partido reciente
Jesús Rueda en un partido reciente en Zorrilla

Conociendo el once que Rubi disponía para el partido ante Las Palmas, destacaba un nombre: Jesús Rueda. El extremeño volvía al once titular pero no lo hacía en el eje de la defensa. El ‘6’ blanquivioleta era de la partida en el centro del campo. Sus funciones las explicaba Rubi en los micrófonos de Canal Plus poco antes del inicio del encuentro. El técnico catalán aseguraba que la entrada del central tenía unas funciones defensivas, de “músculo” y de marcaje especial sobre el ataque canario. El nombre de Culio se escuchaba de boca del preparador catalán para justificar la sorprendente decisión de dejar a dos centrocampistas en el banquillo y dar entrada a un central reconvirtiendo sus posición.

La decisión, muy sorprendente, descolocaba al entorno blanquivioleta pero, con el paso de los minutos, se comenzaría a ver que el futbolista tenía muy claros sus objetivos y obligaciones. Liberando de funciones defensivas a David Timor, el extremeño daba todo el equilibrio al juego del Real Valladolid. Nunca pedía el sitio y siempre se encontraba por delante de la defensa. Él, junto a Marc Valiente y Samuel Llorca formaban, un trío defensivo de mucha seguridad. Araujo estaba bien sujeto y los costados ofensivos de Las Palmas quedaban cubiertos ante un posible contragolpe. La posición de Jesús Rueda ayudaba a que los centrales pudieron realizar coberturas sobre las bandas.

El éxito del planteamiento hay que valorarlo por el trabajo defensivo. En el juego de ataque, Rueda estuvo poco participativo. Casi no pisó el área rival ni sus inmediaciones. Sus objetivos defensivos le dejaban fuera de toda posibilidad ofensiva. Pese a ello, el ‘6’ consiguió encontrar hueco para crear un disparo a puerta. Su intento muy alejado definía su partido de cara a la puerta de Casto. Por el contrario, su trabajo defensivo y de contención dejaban el planteamiento de Rubi con una buena nota.

Estadísticas de una victoria
El aprobado sobre esta propuesta era alto porque Jesús Rueda había dotado al equipo de ese “músculo” que solicitaba Rubi y porque las estadísticas de su partido son excelentes. Entre sus datos y los de los rivales, Jesús Rueda aprueba el examen. El capitán blanquivioleta sólo cometió tres faltas en los 90 minutos de juego. Todas ellas fueron realizadas lejos de las inmediaciones del área. Con el balón, su partido fue brillante. Sólo marró el 22% de los pases. De 32 pases, 25 fueron buenos y sólo siete malos.

El éxito de asegurar el balón y no posibilitar acciones de contragolpe habla de un buen partido de Jesús Rueda. David Timor, su compañero, no pudo asegurarlo tanto y dobló al capitán en pases errados. En el otro fútbol, aquel de “músculo” y trabajo sin balón. Jesús Rueda brilló mucho más o, al menos, eso aseguran las estadísticas. Culio, el futbolista que Rubi le marcaba como el suyo, no estuvo acertado en el partido. Sólo un disparo a puerta y siempre muy alejado del área o de una zona de peligro. De esta forma, el Real Valladolid conseguía realizar un partido serio y seguro del que debe salir fortalecido para afrontar una realidad exitosa, el play-off de ascenso.

Determinante con el gol. El nuevo Óscar González

Con 14 goles, Óscar González ya ha igualado la mejor cifra goleadora de su carrera. Pese al buen momento en el área, su trascendencia en el juego no es determinante

• Con el tanto al Mirandés, Óscar González ha igualado su mejor cifra goleadora, conseguida en la 2011/2012.
• Pese a crear en unas cifras goleadoras históricas, el peso del charro en el juego no es el que marca su nivel.
• Para Rubi, Óscar está vive «su mejor temporada» mientras que el entorno blanquivioleta le exige mucho más.

Óscar González celebrando el gol al Mirandés (RV.es)
Óscar González celebrando el gol al Mirandés

Hace unas semanas, Rubi sorprendía en rueda de prensa al dar un titular que nadie comparte y que, posiblemente, pilló por sorpresa a todo aquel que se encontraba en la sala de prensa del estadio José Zorrilla. “Tenemos confianza en Óscar González porque está haciendo su mejor temporada”, aseguraba el preparador catalán. La sorpresa por tal afirmación llegaba al ver que sólo un sector minúsculo del entorno blanquivioleta comparte esa opinión. Evidentemente, el salmantino se encuentra en una campaña muy goleadora pero nunca en la mejor de su ya larga trayectoria. El pasado sábado, con su gol al Club Deportivo Mirandés, el ‘10’ blanquivioleta igualaba el mejor dato goleador de su carrera, aquel que data de 14 goles y que firmó en la campaña 2011/2012. En ella, con 13 goles ligueros y uno más en el play-off, el salmantino creó una temporada brillante. Goles y asistencias, como esta temporada, pero, también, líder del juego ofensivo del equipo.

Aquel año en el que el equipo ascendió de categoría con Miroslav Djukic, ‘Mágico’ estuvo determinante en todas las facetas del juego, no sólo en la del gol. Actualmente, el canterano sobrevive en el once gracias a los goles que hace y crea. Asumiendo la responsabilidad desde los once metros y aprovechando los minutos que vive en el último cuarto del campo, el salmantino es feliz con el gol.

Óscar celebra sus tantos y con ellos vive motivado. Con el balón, no tanto. Esta temporada, el charro no está siendo determinante en el juego. Asiste, es verdad. Se trata del mayor asistente del equipo pero su relevancia sobre el esférico, lo que a él realmente le gusta, no es elevada. Casi desaparecido en esas funciones de crear y elaborar, la temporada del jugador está unida al gol pero no a la calidad de su juego. Ser actualmente el sexto máximo goleador de la categoría no es un premio insignificante. Con él, muchos jugadores ya tendrían cubiertas sus exigencias para la temporada. Óscar González, no. Él quiere más. Pide más y, a su vez, se le exige mucho más. Su calidad merece ser analizada no sólo por sus goles. Su juego, su calidad y su determinación son, también, determinantes. Ahí está el lujo del ‘10’ del Real Valladolid.

Una “discreta” temporada
Resulta sorprendente y hasta grotesco afirmar que un futbolista que ha anotado 14 goles y ha asistido en ocho ocasiones está realizando una temporada “discreta” pero ésta es una reflexión muy escuchada en el estadio José Zorrilla. Al salmantino se le exige mucho, quizás demasiado, y se dejan a un lado las estadísticas que en otras circunstancias sería suficientes para salvar a un futbolista.

[quote style=»3″]El Real Valladolid tiene un grandísimo futbolista como Óscar. No pasan los años por él.
Pepe Mel, entrenador del Real Betis, al ser cuestionado sobre lo mejor del Real Valladolid [/quote]

Es evidente que Óscar no está siendo ese jugador de temporadas atrás. Quizás es porque su fútbol ha cambiado o porque Rubi le está pidiendo otro estilo a su juego. Sea por un motivo o por otro, lo que está claro es que los años pasan y el desgaste empieza a hacer mella. Óscar, quizás, ya no tiene la fuerza necesaria para liderar el juego. Puede haber llegado el momento de buscar otra referencia en la creación de juego y olvidarse del charro como la opción ofensiva de todos los movimientos. Obviando esas exigencias que, quizás, son desmesuradas, el equipo encontrará nuevos líderes. Serán futbolistas con aire fresco que harán un nuevo fútbol que se acoplará a la perfección a un jugador con un gran olfato goleador y una capacidad para definir y llegar al área únicas.

Los datos sobre el gol que está dejando ÓSCAR GONZÁLEZ durante esta temporada con el Real Valladolid

Gracias a esas cualidades del ‘10’en los últimos metros, el Real Valladolid está luchando por el ascenso directo a nueve jornadas del final. Pese a que las sensaciones que deja el jugador en el césped es que su juego no es como el de otras temporadas, su relevancia es igual o mayor. Antes era en el fútbol, ahora en el gol. Por mucho que se pida su cabeza, sin él, el éxito es imposible. Así lo marcan los dos goles que se han anotado sin él en el terreno de juego. En los 350 minutos que el jugador se ha perdido durante la temporada, el equipo sólo ha conseguido anotar un gol en la goleada ante el Fútbol Club Barcelona B y otro de penalti en Montilivi. Un bagaje muy pobre para un equipo que parece que puede vivir sin Óscar mucho más de lo que los datos afirman.

Sin Óscar, no hay gol
Obviando esos comentarios y reflexiones que existen alrededor de Óscar y que invitan a pensar que su rendimiento está siendo débil esta temporada, se encuentran números trascendentales que demuestran que su trabajo y relevancia en el equipo son vitales. El ‘10’ pucelano ha anotado 14 goles y ha asistido en ocho ocasiones a sus compañeros. Es decir, Óscar ha participado directamente en 22 goles del Real Valladolid. Teniendo en cuenta que el equipo ha conseguido 50 goles ligueros, el peso de Óscar en el gol del equipo es del 44%. Qué brutalidad.

Sólo él ha conseguido ser determinante en casi la mitad de los goles que ha anotado el Pucela en las 33 jornadas disputadas. Estos datos hablan de un Óscar González vital. Como siempre. Es cierto que su juego no es el de otras temporadas. Le cuesta asumir galones, físicamente, quizás, no está en su mejor momento o, puede, que aún esté pagando las debilidades y rencillas de la temporada pasada. Pese a todas estas opciones, la realidad es que el salmantino sigue siendo un jugador capital para los éxitos del club. En sus botas, ya sea en juego o, en este caso, en goles, están muchas de las opciones del equipo de Rubi de conseguir el asenso. Así, y como siempre, Óscar es ‘Mágico’ en el Real Valladolid por méritos propios.

Reencuentro con una victoria llena de sufrimiento

Triunfo tras tres derrotas consecutivas de un Real Valladolid que con dos fogonazos finiquitó el partido. Sufrimiento total para terminar el partido ante el C.D. Mirandés

«Roger crea la inercia para la «victoria psicológica»» | Crónica de la victoria al Mirandés

Después de tres batallas perdidas de manera consecutiva, el sábado amanecía Valladolid con la sensación de que cualquier resultado podía acontecer por la tarde en el estadio José Zorrilla. Tristemente éste es el poso que ha dejado el plantel albivioleta en estas últimas fechas en el entorno del Real Valladolid. Con dos partidos en casa, la oportunidad para volver a enganchar en el tren de cabeza son mayores pero la fiabilidad del equipo en su propio feudo se ha visto relegada a un segundo plano. Rubi lo sabe y estos dos encuentros pueden servir para devolver la confianza perdida a sus chicos o definitivamente para que el preparador catalán haga las maletas y, con un saludo cordial, se l indique cuál es la puerta de salida. Tener una de las mejores plantillas de la categoría permite que con diez buenos minutos o con dos jugadas se acabe el partido. Y así fue, en este caso. Roger Martí, la gran alegría de la tarde, y Óscar González inmediatamente después, distanciaban al Pucela en el marcador. El problema llegó en la segunda mitad. Nada más iniciarse, el Club Deportivo Mirandés recortaba distancias y a raíz de ahí, embotellaría al Pucela el resto del choque. Finalmente, victoria local muy sufrida que se espera que sirva para cambiar la mala dinámica, aunque parece complicado si el camino es éste.

Roger dedicando su tanto al Mirandés (RV.es)
Roger Martí, emocionado, dedicando su tanto al Mirandés

El pistolero ya dispara
La salida de Javi Guerra y Manucho del Real Valladolid el pasado verano dejaba huérfana la parcela ofensiva para este curso. Era obvio que el descenso de categoría del club blanquivioleta desencadenaría una cobarde estampida general muy difícil de suplir. A los mandos Braulio Vázquez y con la confianza que le otorgaba la novedad, los fichajes fueron llegando. Entre ellos, dos delanteros: Roger Martí y Óscar Díaz. Pronto se vería que el primero tendría las de ganar sobre el segundo. Tristemente, una inesperada y fatídica lesión de rodilla en El Molinón a finales del mes de septiembre, lo apartaría de los terrenos de juego más de media temporada. Con épocas en las que se le ha echado mucho de menos, el punta valenciano reaparecía el pasado sábado en Montilivi.

Con poco más de 20 minutos sobre el césped, poco pudo hacer Roger pero frente al Club Deportivo Mirandés ya era de la partida. Se lo había ganado con una puesta a punto indescriptible y llena de coraje. Así, con la pistola bien cargada, al primer intento, conseguía el gol. Disparo certero, previo desmarque en velocidad y Roger volvía a mojar. Mucha calidad pero, sobre todo, sus ganas, su lucha y su intensidad, lo hacen especial. Con su regreso, Óscar Díaz, Túlio De Melo y Jonathan Pereira tienen un problema pero el Real Valladolid una bendición.

Las segundas partes nunca fueron buenas
Al filo del descanso, con un buen marcador a favor, Desde la grada de Zorrilla se frotaban las manos por dos aspectos. El primero, la tranquilidad con la que todo el estadio iba a merendar con ese resultado a favor. El segundo, la posibilidad de que los fantasmas se alejaran y de nuevo, el José Zorrilla, viviera una de esas tardes que acaba con goleada local y por qué no, con la presencia de la siempre ansiada y querida ola pucelana. Desgraciadamente, en el tiempo del bocadillo, los temidos fantasmas se quedaron.

Parece inexplicable como un plantel, supuestamente, de las garantías del Real Valladolid pueda verse tan superado por un rival en su propio feudo, goles incluidos. Uno no da crédito al bajón táctico y físico que experimentan los de Rubi. Si a él, le sumas que los propios jugadores señalan que han sido ellos mismos los que han reculado, la sensación es de mucha preocupación. Quedan pocas jornadas para el final pero con estos problemas en algunas fases del juego, un día puede salirte bien y dos no.

Con la mira puesta en el Sabadell
En este sprint final liguero, jugar dos encuentros consecutivos como local puede auparte a unas posiciones muy ventajosas dentro de la tabla clasificatoria. Si se sacan adelante estos seis puntos, perfecto. El Real Valladolid podrá respirar cómodo. Por el contrario, caer y no conseguir dos victorias puede ser un problema grave en tu estadio y ante tu gente. Por ello, estos dos partidos son dos grandes oportunidades para el Real Valladolid.

Se trata de dos buenas opciones para no perder el tren del ascenso directo. Tres puntos ya están en el zurrón blanquivioleta, ahora falta rematar la faena. El Sabadell será el juez de esta suma global. Con necesidad de sumar para salir del pozo, los de Mandiá no se lo pondrán fácil a los pupilos de Rubi. Ante los catalanes tocará pelear y buscar el ansiado seis de seis puntos en ocho días.

«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)

Roger crea la inercia para la «victoria psicológica»

El Real Valladolid regresa a la senda de la victoria tras imponerse (2-1) al Club Deportivo Mirandés. Roger Martí, gran personaje del partido, y Óscar, goleadores

La infografía sobre la victoria (2-1) del Real Valladolid ante el Mirandés, con ROGER MARTÍ como protagonista

Roger Martí es un futbolista de garra, lucha y pelea y así ganaba el Real Valladolid al Club Deportivo Mirandés para dar por cerrada su racha de tres derrotas consecutivas. Entre los rasgos que definen la victoria pucelana también existe el de sufrimiento. Qué decir del sufrimiento que ha vivido el delantero blanquivioleta esta temporada. Su grave lesión ha marcado su campaña en Valladolid pero, también, su fortaleza para volver a la dinámica blanquivioleta como lo ha hecho. Ante el equipo de Carlos Terrazas, Roger regresaba a la titularidad y lo hacía para crear ilusión y motivación que guiara hasta la victoria. Esos objetivos se consiguieron porque la garra del valenciano creó la inercia para que el equipo consiguiera la victoria y cerrara, a su vez, una racha de tres derrotas consecutivas.

La victoria ante los de Miranda de Ebro no excesiva brillantez ni un gran juego del Real Valladolid pero tuvo lo más importante, los tres puntos. Tras una racha tan negativa como la que el equipo había vivido en las últimas semanas, un cuestionamiento tan alto como el que estaba sufriendo todo el vestuario, lo importante era la victoria. Nada más. Tras ellos se podrá crear un nuevo Real Valladolid e, incluso, recuperar el tiempo perdido desde Ponferrada, pero todo deberá ser afrontado por fases. Rubi debe convencer al grupo y al entorno de que su objetivo debe ser evolutivo y no drástico. Recuperar lo perdido necesita de un tiempo prudencial. Para luchar por el ascenso directo hasta el último día o para llegar al play-off con fortaleza, el equipo debe mirar su futuro con realismo.

Ese sentimiento que debe inculcar Rubi es el de mirar semana a semana. El equipo debe afrontar solamente el partido ante el Sabadell. En la victoria ante los catalanes y en la consecución de seis puntos de forma consecutiva estará la construcción para un gran duelo en Las Palmas. Cerrando definitivamente la racha de tres semanas sin sumar y demostrando que lo del Mirandés es más que tres puntos y que ésta sí es la “victoria psicológica” que pedía Rubi, el equipo habrá quemado una fase de su recuperación y los objetivos del equipo se podrá seguir contando de una forma lógica y no drástica.

Sin dramatismos y con apuestas
La situación del Real Valladolid antes del encuentro era delicada. Tras él, sigue siéndolo aunque algo menos. Tres puntos menos, para ser exactos. Su victoria y el empate del Real Zaragoza le hacen ser un equipo de play-off casi con toda seguridad. Ahora toca ver con qué jugadores se afronta la lucha por ser algo más que un equipo de promoción. Destacando a Roger, que regresaba a Zorrilla y emocionaba a la afición, el valenciano no fue el único. Para regresar a la senda obligatoria del equipo, Rubi confió en varias novedades. La incursión de Álvaro Rubio puede ser vital. Su entrada significaba la suplencia de André Leão. El portugués, básico toda la temporada, se quedaba fuera del once inicial por primera vez en la temporada. Llegan las decisiones, no hay duda.

A la entrada del capitán y la de Roger, había que sumar la continuidad de Samuel Llorca, Hernán Pérez y Johan Mojica. Pese a que este último se mostró debilitado y sin llegar a un nivel de competición, la apuesta del cuerpo técnico por él parece clara. Rubi confía en él y lo ve prioritario pese a que los rivales ya sepan cómo es su fútbol.

Analizado desde su incursión como extremo al detalle, el rendimiento del colombiano ha bajado muchos enteros en los últimos meses. Pese a ser un futbolista menos decisivo, el cuerpo técnico apuesta por él. Se trata de un convencimiento de Rubi y los suyos. Una idea que pude ser buena o mala pero que dotará de una personalidad al equipo, hecho que se necesita imperiosamente. Ante el Sabadell será el momento de ver qué apuesta ha hecho el cuerpo técnico y si confía en ella como debe hacerlo en estas fechas.

Dos minutos de calidad
Viendo el primer tiempo ante el Club Deportivo Mirandés es fácil apostar por la idea actual. Cualquiera lo haría pero el cuerpo técnico debe analizar más y, sobre todo, analizar qué busca. Este Real Valladolid tiene tanta dinamita que pese a estar en el peor momento de la temporada, tiene calidad para decidir un partido en sólo dos minutos. La rabia de Roger Martí, la calidad de Óscar, el último pase de Hernán Pérez y la consistencia del centro del campo fueron determinantes para dejar encarrilado el encuentro entre los minutos 25 y 27. En ese tiempo, dos goles pucelanos parecían olvidar todo lo negativo que se había creado desde el último derbi regional pero los fantasmas aún tenían que hablar. Llegaría su momento tras el gol de Juanjo.

ROGER MARTÍ es el personaje destacado del partido ante el Club Deportivo Mirandés

Pese a la calidad existente en el equipo y que nadie puede debatir pese a la mala tendencia, el nivel de confianza del equipo aún es débil. Ante un error, el equipo duda, sufre y se tambalea. Para evitar que estos errores puedan costar más caros, el grupo debe aferrarse en alargar ese tiempo en el que consiguió encerrar en su área a un conjunto mucho más fuerte psicológicamente. Pese a estar por detrás en la clasificación, los de Terrazas son un equipo más compacto hoy por hoy. Tienen casi el objetivo y ahora pelean por sueños más que por obligaciones.

Sufrimiento final
Esa diferencia de confianza entre unos y otros significaba que los visitantes tras encajar dos goles en apenas 120 segundos no dudaban de sus posibilidades de puntuar. Por el contrario, tras el tanto del Mirandés en los instantes iniciales de la segunda parte, los pucelanos dudaron. Y tanto que dudaron. Vivieron momentos duros, tiempo de crisis y dudas que pudieron costarles caro. Pese a que los de Terrazas no llegaban a la meta de Javi Varas con insistencia, la debilidad psicológica del Real Valladolid dejaba el empate como una opción sobre el ambiente. La posibilidad de un segundo gol de los visitantes no era descartable pero, quizás, más por las opciones que dejaban los pucelanos que por el ahínco de los de Miranda.

Finalmente, y pese a 20 minutos de buen fútbol en la primera parte, el Real Valladolid terminaba pidiendo la hora. El sufrimiento final, la debilidad pucelana para asumir un gol encajado y la ansiedad por conseguir tres puntos podían con un equipo que llegaba al final del partido agotado. El cansancio era palpable pero la alegría mayor. El equipo amarraba tres puntos para cerrar una “victoria psicológica” vital para el proyecto casi tanto como el regreso de Roger Martí. Entre los dos debe estar la base para volver a ser un Pucela envidibale.

"Desde la grada de Zorrilla", por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)
«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)

El ansiado regreso del gran pistolero vallisoletano

Roger Martí regresaba a una titularidad tras más de seis meses y el resumen fue perfecto. Regreso a Zorrilla, victoria, gol y la disputa del encuentro íntegro

ROGER MARTÍ es el personaje destacado del partido ante el Club Deportivo Mirandés

¿Por qué es Roger Martí el personaje del partido ante la C.D. Mirandés?

• El delantero valenciano regresaba a Zorrilla y era titular en competición tras una pelea de más de seis meses.
• Su regreso al once inicial no pudo ser más completo. Disputa del encuentro completo, gol y victoria pucelana.
• Roger Martí fue vital para la victoria y, por tanto, para el cambio de dinámica del equipo. Inyectó intensidad.

«Roger crea la inercia para la «victoria psicológica»» | Crónica de la victoria al Mirandés

Roger Martí celebrando su gol al CD Mirandés (RV.es)
Roger Martí celebrando con rabia su gol al CD Mirandés

Después de seis meses muy duros, Roger Martí volvía a sonreír. Lo hacía gracias a volver a pisar el césped del estadio José Zorrilla, gracias a estar junto a aquella afición que tanto le ha apoyado desde el mes de octubre y, sobre todo, gracias a disputar el encuentro íntegro ante el Club Deportivo Mirandés. Entre todos estos agradecimientos del delantero destaca el hecho de anotar un tanto vital para la victoria pucelana y para romper la racha de tres derrotas consecutivas. Roger ha vuelto a sonreír y el Real Valladolid lo ha agradecido. Con su vuelta, el equipo gana en presencia, motivación, ilusión y trabajo. Con el valenciano en la punta del ataque, Rubi gana muchos aspectos que había perdido y que pese a intentarlo, nunca había recuperado. Como Roger sólo hay uno en el Real Valladolid y ante el Mirandés ha quedado demostrado.

Formar un once con Roger Martí como hombre más adelantado es vital para el trabajo defensivo y ofensivo. Defensivo porque su hambre voraz le hace ir a presionar a los defensas rivales sin miedo ni descanso. Con él sobre el campo, el equipo gana al debilitar la construcción de juego del rival. En el aspecto ofensivo crece en las alternativas de movimientos. Roger siempre está buscando opciones y desmarques. Siempre tiene en mente dar una opción que nadie haya dado. Lo intenta, lo busca y lo consigue. Nunca se da por vencido y siempre encuentra un hueco. Gracias a esas opciones, Óscar González se siente más cómodo. Los rivales se centran en los movimientos del ‘9’ y dejan al 1’0’ más libre. Con más espacios, Mágico se siente cómodo y aprovecha todo el trabajo del ex del Levante y Real Zaragoza.

Un gol de rabia de TODOS
Con su regreso al once titular, el Real Valladolid consigue la vuelta de un pistolero lleno de personalidad y que cada jornada es más querido por el entorno blanquivioleta. Ningún aficionado pucelano no gritó con rabia el tanto del valenciano, síntoma del valor que tienen ya hacia él. Todos veían en el primer tanto al Club Deportivo Mirandés el premio a un trabajo duro. Roger se lo merecía y todos los blanquivioletas lo gritaron con rabia. El momento lo exigía y el futbolista lo merecía.

Ante el Girona se consumó su vuelta. Disputó algo más de 20 minutos para comenzar a rodar en competición. Una semana después, su nivel físico fue tan bueno que no todo se centró en el gol o en su trabajo para el tanto de Óscar González. El primer partido de Roger Martí en Valladolid tras su lesión en Gijón fue perfecto. Físicamente se vio tan bien que disputó los 90 minutos. Tácticamente estuvo tan correcto que Rubi no quiso darle descanso. El mayor punto positivo del partido del ‘9’ es analizar su partido en estadísticas y sensaciones. Tan bueno es este examen que parece que el jugador no haya pasado “seis meses y una semana”, como afirmaba Rubi, en el dique seco. En ese tiempo, su fortaleza, su gran trabajo y su dedicación única en verse en el estadio José Zorrilla celebrando un gol han sido vitales para que Roger Martí pusiera, nuevamente, en pie a su afición. El pistolero está de vuelta, y cómo lo está. Su nivel es tan brillante que la afición ha recuperado gran parte de la ilusión y emoción perdida desde Ponferrada.