La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

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Unas dudas sobre Túlio de Melo que ya preocupan

Túlio de Melo, marcado por las dudas en su llegada, ha convertido los interrogantes de su estado en miedos. El jugador no está teniendo ningún protagonismo para Rubi

• Desde su fichaje en enero, el punta brasileño ha ido convocado en cinco ocasiones pero sólo ha jugado en dos.
• Los 31 minutos disputados en Santander y Sevilla hablan de un muy mal estado físico del delantero brasileño.
• Hasta la fecha, todo indica que Túlio de Melo no cuenta con la confianza del cuerpo técnico que lidera Rubi.

Túlio de Melo en su presentación (RV.es)
Túlio de Melo durante su presentación

Llegado al estadio José Zorrilla el 29 de enero, hoy se cumplen 46 días desde que Túlio de Melo es blanquivioleta. A su vez, se han sobrepasado ya los 30 días desde su debut como futbolista vallisoletano. Desde aquellos ocho minutos disputados en Santander, han pasado, concretamente, 37 días. Es cierto que no es mucho tiempo pero este casi mes y medio de experiencia del ex del Lille en el Real Valladolid da para analizar su estado, su peso en el equipo y responder todas aquellas dudas que se crearon en el ambiente cuando Braulio Vázquez decidía apostar por él para cerrar la delantera pucelana de cara a la campaña 2014/2015.

La realidad de Túlio de Melo es que llegaba después de estar sin equipo durante varios meses. Firmaba por el Pucela aquejado aún de graves lesiones de rodilla y en un cuestionado estado de forma. Muchas dudas. Pese a todas ellas, el director deportivo del Real Valladolid apostaba ciegamente por él. Se arriesgaba en su incorporación pero porque se confiaba en ese potencial que demostró durante varios años en Francia.

Las penurias económicas del club vallisoletano obligan a estas apuestas que pueden ser denominadas como ‘arriesgadas’. Pueden salir bien o mal, como todos los fichajes, pero sabiendo que la posibilidad de error es mucho más elevada. Por ello, evidentemente, la exigencia sobre un futbolista de estas condiciones no es muy alta. Se parte de la idea de que sus condiciones son complicadas. Se tiene paciencia. Transcurrido un tiempo como el del brasileño en Valladolid, llega un análisis obligado. Un pormenorizado examen para ver cómo están esas dudas que se produjeron con su fichaje. En este caso, las dudas sobre su rendimiento han cambiado. Ya no son interrogantes. Ahora son miedos. Se trata de terribles realidades sobre un futbolista que no está en su mejor estado y que, posiblemente, no se encuentre en un punto físico capaz que invite a rendir a un buen nivel.

Sin el mínimo exigido
El hecho de que Túlio de Melo no está en su mejor momento es algo obvio. No sólo a nivel físico sino global. Estándolo no estaría en el Real Valladolid y mucho menos en Segunda división. En el ámbito actual, es importante destacar que el margen que se le exige es menor pero, actualmente, quizás no llega ni a ese mínimo que se le presuponía cuando firmó. ¿Por qué se puede llegar a estas tristes conclusiones?, se preguntarán algunos. Es imposible saber cuál es el estado de un futbolista sin estar en el día a día del equipo y sin ver todos y cada uno de sus entrenamientos. Totalmente cierto.

Es necesario estar dentro del Real Valladolid para conocer cómo está el brasileño. Quien sí lo está es Rubi. Él y sus ayudantes poseen información, estadísticas, criterios y, sobre todo, sensaciones sobre el brasileño. Todas ellas han llevado al cuerpo técnico a no confiar en Túlio desde su llegada. Disputar ocho minutos en una goleada (1-4) y jugar 21 en un encuentro con una tendencia negativa y en el que el Pucela estaba roto y superado, no es confianza. No hace falta estar dentro del Pucela para apreciar que el cuerpo técnico no lo ve como un activo importante para la actualidad. Quizás ésta era una posibilidad que se barajaba en las incógnitas de su fichaje y que ahora, al verse cumplida, ha terminado por generar el miedo en el entorno pucelano.

Fichaje de pocos minutos
La poca confianza que se ha generado sobre el brasileño es un recelo importante sobre un futbolista que llegaba como un señalado para disputar pocos minutos. Pese a que Rubi quiso quitarle desde el primer día la etiqueta de jugador reserva y sólo válido para romper defensas y aprovechar balones largos, sus primeros 46 días en el Real Valladolid han aumentado la opción de verle como una segunda o tercera opción. La posibilidad de verle como un jugador importante o, incluso, como titular, parece muy alejada en la actualidad. Casi es remota.

Viendo el peso que Rubi le ha dado al brasileño en estos últimos días, esa idea de verle como reserva y encargado de unirse al equipo en momentos en los que el partido esté complicado, crece. Esta opción aumenta exageradamente por esas sensaciones que regalan las decisiones de Rubi de no contar con él en partidos como el de Tenerife o el del Sporting y que se ratifican con el dato de 31 minutos de juego. Todas estas cifras pueden cambiar. Como en todo lo que engloba al fútbol, la situación de Túlio de Melo puede ser cambiante. Puede dar un giro inesperado. Aunque este caso sería, también, atrevido, arriesgado y sorprendente porque todo lo que engloba al futbolista y sus 46 días en el Real Valladolid ya no son dudas, son miedos.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.