La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Análisis pucelano

Los culpables ante el Betis, solventan la papeleta

El Real Valladolid se olvida de lo sucedido ante el Real Betis al golear (4-0) al Club Deportivo Numancia. Los de Rubi vivieron en superioridad numérica 86 minutos

La infografía sobre la victoria (4-0) del Real Valladolid ante el CD Numancia, con DAVID TIMOR como protagonista

Ser goleado (4-0) es un marcador muy duro para el Real Valladolid. Con ese tanteador se demuestra que el equipo no pudo competir durante el encuentro y que su imagen fue triste durante los 90 minutos. Esas sensaciones ocurren tras todas las goleadas pero mucho más si ésta se produce en Segunda división, como fue el caso de la cosechada en el Benito Villamarín. Ante los andaluces, el Real Valladolid no estuvo sobre el terreno de juego. Al menos al nivel futbolístico exigido. Ante los de Pepe Mel, los pucelanos dieron una mala imagen que ante el Club Deportivo Numancia debían borrar.

Por suerte, la categoría de plata es muy larga y siempre hay una oportunidad a la vuelta de la esquina para borrar las malas sensaciones cosechadas. Sólo seis o siete días después hay una nueva oportunidad para resarcirse, como ha sido en este caso. Ante los sorianos, el Real Valladolid se olvidaba de todo lo malo ocurrido en Sevilla y pagaba ante los de Anquela las frustraciones de la anterior jornada.

Resultaba sencillo olvidarse de todo lo vivido ante el Real Betis al afrontar el duelo en superioridad numérica. Desde el minuto cuatro, el encuentro estuvo de cara para los intereses pucelanos. Con la expulsión de Adrián Ripa y los dos goles anotados antes del minuto 15, ya se estaba muy pronto seguro de que los tres puntos no volarían del estadio José Zorrilla. Con la victoria en el bolsillo, era el momento de gustarse y crear un juego capaz de unir a la afición y borrar de su mente el mal recuerdo de Sevilla. Con la victoria final (4-0), la plantilla blanquivioleta se arranca la etiqueta impuesta tras la dureza del resultado de Sevilla. Ahora, la mente de todos está fresca para viajar a Ponferrada con el convencimiento de seguir seguir luchando por el actual objetivo, el ascenso directo.

Sin rival y sin defensa numantina
Trujillo Suárez, árbitro del partido, era consciente de que cuando se acercaba hacia Adrián Ripa estaba matando el partido. Sabía que expulsando a un futbolista soriano cuando no se habían disputado ni 300 segundos de partido era un sacrilegio para el espectáculo. Sabía que el encuentro iba a morir pero el reglamento le obligaba a ello. Así, el Club Deportivo Numancia afrontaba una de las inferioridades numéricas más largas de la historia y el Real Valladolid se frotaba las manos.

Si había una opción de que el partido se pusiera de cara, era ésta y el avance que tuvo el partido durante los próximos diez minutos. Después de que Biel Rivas interceptara la primera ocasión en inferioridad tras detener la falta en cuestión, el vendaval blanquivioleta se hizo tan fuerte que Anquela no tuvo opción de formar su defensa numantina. El experimentado técnico no quiso tocar en exceso su formación y, hasta el descanso, no variaría su esquema. Pese a la expulsión, retocaría con lo dispuesto.

Sin parones para recolocar el esquema visitante, el Real Valladolid marcaba un ritmo alto de juego. Superioridades en banda, sobre todo en la izquierda con un activo y profundo Carlos Peña, generaban un dominio total sobre el balón. El centro del campo esta vez sí dominaba el partido y la tripleta entre Álvaro Rubio, David Timor y André Leão daba resultado. Mientras el riojano y el portugués creaban juego, el valenciano pisaba el área de Biel Rivas para convertir dos goles más propios de un extremo o delantero que de un interior.

Plácida segunda parte
Con los dos goles de David Timor y la nueva muestra de calidad de Hernán Pérez, el Real Valladolid se marchaba al descanso con el partido finiquitado. Sólo una tragedia histórica evitaría la victoria blanquivioleta o, incluso, un susto en la parroquia local. Con esta idea bien segura, Rubi convenció a sus jugadores de jugar a un ritmo menor. No era objetivo de reservarse para el futuro pero sí que el planteamiento pasaba por no verse lastrado de cara al futuro.

DAVID TIMOR es el personaje destacado del partido ante el Club Deportivo Numacia

Con esta idea, durante los segundos 45 minutos se vieron dos contrincantes con diferentes planteamientos aunque sólo una ejecución. Los locales no querían que pasara nada más allá de que el cronómetro corriera lo más rápido posible. Mientras tanto, los visitantes intentaban maquillar el resultado. Sus intentos eran tristes. Lo intentaban pero no llegaban. Marc Valiente había colocado el cerco y no dejaba que nadie superara la jerarquía que se había ganado. Con esa superioridad técnica, táctica y física del catalán, Javi Varas vivía tranquilo.

Óscar decora la goleada
Sin excesivo trabajo pero con dos grandes intervenciones a los dos coletazos del rival, Javi Varas sumaba una nueva jornada sin recibir gol en su estadio. La fortaleza defensiva, vital en este proyecto de Rubi, se volvía a ver tras el duro varapalo de Sevilla donde nada fue lo que este Real Valladolid había mostrado en las 27 jornadas anteriores. Por suerte, la jornada 28 fue la excepción y ya en Valladolid, el equipo recuperó todas esas señas de identidad que le han llevado a pelear por el ascenso directo.

El balón fue blanquivioleta, el dominio fue total y en el último cuarto se fue decisivo como ante el Sporting de Gijón. Hernán Pérez ha mejorado mucho las prestaciones del equipo y con él, este Pucela es mucho más fiable y seguro en los últimos metros. La seguridad que muestra el equipo de cara a puerta en los últimos duelos en Zorrilla es igual que el que se está ganado Óscar González desde lo 11 metros. Con él, el partido se cerró definitivamente. Una ejecución perfecta de un lanzamiento de penalti fue el broche final a un partido sin historia desde el minuto cuatro pero que, al menos, borra la tristeza y la pena de la batalla de Sevilla. Nueva vida para llegar El Toralín.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.