La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

El personaje de la jornada 2014/2015

Rubi pierde en su especial duelo ante Raúl Agné

Rubi cae derrotado en el duelo de banquillos antes su amigo Raúl Agné. El aragonés superó al catalán en el planteamiento y, sobre todo, en la lectura sobre el partido

Joan Francesc Ferrer ‘RUBI‘ es el personaje destacado del partido ante el CD Tenerife, en la jornada 26

¿Por qué es Rubi el personaje del partido ante la Club Deportivo Tenerife?

• Tras la expulsión de J. Pereira, Rubi no supo leer qué necesitaba el Real Valladolid para entrar en el partido.
• Los cambios realizados no surtieron ningún efecto y el Pucela no respondió con garantías en el segundo acto.
• Rubi se vería superado en la lectura sobre el partido por Raúl Agné, ex compañero en el Girona y gran amigo.

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Rubi durante el encuentro de Tenerife (RV.es)
Rubi durante el encuentro de Tenerife

No es ninguna locura afirmar que si no es por Raúl Agné, actual entrenador del Club Deportivo Tenerife, el Real Valladolid estaría viviendo actualmente otro proyecto bien diferente. Al menos en lo que a parcela técnica se refiere. En el estado José Zorrilla habría una planificación muy diferente de la misma forma que Rubi no estaría en el foco mediático que apunta un club puntero de la división de plata del fútbol español. Es bien sabido que de no ser por el preparador aragonés, Rubi habría dejado el fútbol y actualmente estaría dedicándose a una empresa familiar muy alejada del mundo del fútbol.

Rubi, una persona muy agradecida y consciente de todo lo que está viviendo, no olvida aquella llamada de Raúl Agné. Tras ella, el preparador blanquivioleta pudo llegar a entrenar al Girona y ser llamado por el Fútbol Club Barcelona. Todo ello antes de que el pasado verano Braulio Vázquez le encomendara el objetivo de devolver al Real Valladolid a Primera división. Por todo ello, la visita a Tenerife de Rubi no era una más para él. Se enfrentaba a uno de los que se puede decir que es su maestro. Quizás el aragonés no está en la lista de entrenadores más influyentes en el fútbol de Rubi pero sí en aquellos a los que más le debe. Con todo ello, el duelo de banquillos estaba asegurado y el ‘maestro’ se impuso al ‘pupilo’. Más allá de la expulsión de Jonathan Pereira que, evidentemente, marcó el devenir del partido, el aragonés superó al catalán en la lectura del partido.

¿En la lectura del partido?
Afirmar que Raúl Agné superó a Rubi en la lectura del partido es muy subjetivo pero está basado sobre un hecho objetivo, el resultado. En el momento de la expulsión, el partido estaba en el empate inicial. Evidentemente las posibilidades de ganar son menores en inferioridad que en igualdad numérica pero éstas existen y Rubi no las puso en práctica durante la segunda parte del encuentro disputado en Tenerife.

Quizás, tras el descanso, lo lógico hubiera sido un cambio, una permuta que diera una nueva idea al Real Valladolid. Los de Rubi necesitaban un nuevo planteamiento. El inicial estaba obsoleto con la inferioridad. Por sorpresa, en la reanudación no se vieron cambios. El Pucela siguió con su idea pero sólo durante nueve minutos. En los primeros instantes de la segunda mitad, el Tenerife salió con una marcha muy alta, tan elevada que el Real Valladolid no podía hacerle frente. En ese momento, Álvaro Rubio entraba en escena. El equipo necesitaba tener el balón y el cuerpo técnico vio al riojano como la mejor opción. Con el ‘18’ sobre el campo, el Pucela perdía la referencia ofensiva. Faltaba frescura y esa novedad entraría muy pronto. Sin tiempo para aclimatarse a la nueva petición de Rubi, Óscar Díaz sustituía a Omar Ramos.

Se ganaba en presencia ofensiva pero se perdía cómo llegar hasta el área. En realidad lo que falta era un jugador, una idea para poder hacer frente a un Tenerife sin prisa. Los locales, teóricamente asustados por su situación, no se dejaron llevar por la presión y siempre supieron mantener la calma. Eran conscientes de que el primer tanto les facilitaría mucho el objetivo. Ese primer tanto llegó y con él, el fin de un partido que Raúl Agné manejaba desde el banquillo. El aragonés, aunque de sentimiento catalán, superaba a su buen amigo Rubi en una lectura de partido que se resumía en unas estadísticas del partido muy decepcionantes. Los visitantes casi no se acercaron a la meta de Dani Hernández. Es cierto que durante una hora compitieron en inferioridad pero que desde el inicio del partido lo hicieron con una mejor plantilla y muchos más recursos desde el banquillo. En esta ocasión, ningún aspecto de esta supuesta superioridad funcionó y el Real Valladolid cayó estrepitosamente en el Heliodoro Rodríguez López.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.