Cuando se firma un futbolista en el mercado de invierno, las dudas se agolpan. En Pucela, sabiendo de la calidad de los fichajes, existen miedos sobre su rendimiento
Jonathan Pereira es bueno, muy bueno. Su soberbio partido ante el Real Club Deportivo Mallorca demuestra la calidad que tiene pero, también, agolpa las dudas que llevan a preguntarse cómo está en el Real Valladolid cuando éste compite en Segunda división. Las buenas críticas que tiene el futbolista vigués, son compartidas sobre Túlio Melo y Hernán Pérez. Los tres futbolistas de campo llegados al estadio José Zorrilla en este mercado invernal poseen tan buenos informes como dudas por saber los motivos de su llegada. Pocos minutos, falta de confianza en sus anteriores equipos, lesiones graves y, por qué no decirlo, el buen trabajo de la dirección deportiva ha llevado al Real Valladolid a ilusionar en el mercado de invierno. Lejos de pulir las deficiencias del equipo, Braulio ha dotado al equipo de mucha dinamita en este mercado de fichajes. Ahora, solamente falta eliminar esas dudas e incógnitas que generan todos los fichajes invernales en un club de la dimensión del blanquivioleta.

Tranquilidad y paciencia
“Os pido tranquilidad con Hernán. Sé que es un jugador que ha levantado expectación pero necesita tiempo”. Estas palabras, correspondientes a Braulio Vázquez en la presentación de Hernán Pérez, son el mejor ejemplo de qué es un fichaje invernal en el estadio José Zorrilla. Indiscutiblemente estas incorporaciones son jugadores de calidad pero que llegan al Real Valladolid por un motivo. Lesiones o pocos minutos les llevan a forzar una salida de sus equipos para aceptar el ofrecimiento blanquivioleta.
Tanto un motivo como otro son lastres para esos jugadores. Un club como el Real Valladolid nunca podrá hacerse con un jugador invernal que llegue para competir en las mejores condiciones de forma inmediata. Mucho menos en Segunda división. Actualmente, el Pucela debe ampararse en la calidad que se presupone en los jugadores y arriesgar. Este año se ha hecho con Túlio de Melo y con Hernán Pérez. Ambos, jugadores de grandes números y cualidades, llegan al estadio José Zorrilla tras graves lesiones y sin competir de forma oficial en los últimos meses. Pese a que su pasado reciente no es bueno, su hoja de presentación es brillante. Gracias a los goles en Ligue 1 de Túlio y la velocidad y movimientos de Hernán Pérez en Olympiacos y Villarreal, Braulio ha apostado por ellos. Necesitarán tiempo, como lo necesitó Jeffren Suárez la temporada pasada.
Si durante esta campaña, el venezolano no está pudiendo mantener su mejor nivel físico, la pasada campaña aún fue mucho peor ya que nunca lo pudo alcanzar. Llegado de Portugal, donde estaba en el mayor de los ostracismos, su nivel físico fue muy bajo. Al regresar a la competición, su rendimiento no alcanzó el mínimo. No estaba capacitado para tener la relevancia que se esperaba de él y las dudas e incógnitas se cumplieron. Así, la ilusión generada por su pasado en el Fútbol Club Barcelona se terminó al ver la realidad que le había hecho llegar al Real Valladolid.
Trabajo de despacho
Jeffren Suárez aceptaba la propuesta blanquivioleta porque en ella había un reto para él. Demostrar que estaba capacitado para volver al máximo nivel era una opción que le regalaba el Pucela y que él no podía dejar escapar. Esas connotaciones que llevaron a Alberto Marcos a cerrar su fichaje hace un año, son compartidas por Braulio Vázquez en la actualidad. Bajo esas premisas, el actual director deportivo ha firmado a Túlio de Melo y a Hernán Pérez y, en gran parte, también, a Jonathan Pereira y Raúl Fernández.
Antes de llegar al Real Valladolid, entre los cuatro fichajes de este mercado invernal habían disputado un total de 558 minutos en esta temporada. Gracias a los 360 minutos de Raúl en el Racing y los 198 de Pereira en el Rayo Vallecano, el bagaje es muy pobre. Tremendamente triste. Tan paupérrimo como gratificante para los pucelanos. El buen movimiento de la actual dirección deportiva ha valido para cerrar estos fichajes, a los que restando sus dudas e incógnitas, parecen grandes futbolistas. El trabajo de despacho ha sido bueno. Se han fichado buenos productos pero se sigue dudando de en qué condiciones llegan. Este miedo durará hasta el final de temporada. Pasados los meses, será el rendimiento el que valore cómo estaban los futbolistas a su llegada. En ese momento, se podrá calificar el trabajo de Braulio Vázquez. Hasta ahora parece bueno pero, como bien se dice, “no es oro todo lo que reluce” y más en un mundo tan complicado como el fútbol.
Éxito ofensivo, desastre defensivo
A esas dudas mencionadas y analizadas, también hay que añadir la historia del Real Valladolid en el mercado invernal. Examinando los últimos 15 fichajes invernales, es decir, desde el año 2007 hasta el invierno de 2014, la realidad es muy triste. Desde la llegada Dani Kome en mayo de 2007, por la grave lesión de Óscar Sánchez, hasta la de Jeffren Suárez hace poco más de un año, el bagaje es pobre.

162 partidos, 10.819 minutos y dos goles anotados son las cifras totales de 15 futbolistas llegados al estadio José Zorrilla en invierno. La media es preocupante. 11 partidos y 721 minutos hablan de unos fichajes con poca relevancia. Este dato se puede ampliar. Si hace pocos días se mencionaba en estas líneas el paupérrimo bagaje de los delanteros llegados en invierno, el dato se amplía a todos los jugadores ofensivos. Por el contrario, aquellos futbolistas de carácter defensivo sí han encontrado minutos y protagonismo.
Stefan Mitrovic (1.440 minutos en 16 partidos), Juanito Gutiérrez (1.372 minutos en 16 partidos), Mehdi Nafti (1439 minutos en 18 partidos), Henrique Sereno (1.165 minutos en 12 partidos) y Asier del Horno (1.080 minutos en 12 partidos) han sido la excepción de los fichajes invernales y los responsables de una media alta. Ellos, junto a algunas excepciones como Daniel Larsson en 2013, elevan el optimismo sobre lo que puede rendir un fichaje invernal en Valladolid pero demostrando que toda incorporación genera dudas por las circunstancias que le llevan hasta la avenida del Mundial 82. Estar sin equipo, salir de una lesión o no contar en absoluto para su club fueron motivos que les llevaron a aceptar la propuesta de Carlos Suárez. Ahora, esos motivos se han repetido y el Pucela ha cerrado cuatro fichajes, incorporaciones de renombre pero con dudas e incógnitas a su alrededor.
¡AQUÍ! el resumen sobre todos los movimientos invernales en 2014
