El Real Valladolid es un club de bajo éxito para los delanteros llegados en el mercado invernal desde 1995. Oldoni, Manchev, Jairo Castillo o Shoji Jo, destacados nombres
• Dese 1995, el Real Valladolid ha incorporado un total de 10 delanteros en los diferentes mercados invernales.
• En los 126 partidos que disputaron estos futbolistas tras llegar al Real Valladolid, sólo consiguieron 18 goles.
• Vladimir Manchev en su llegada de 2007 firmó el mejor dato: ocho goles. En 2008, al regresar, no vio puerta.

Podrá triunfar o no pero Braulio Vázquez está demostrado en este su primer año en el Real Valladolid que no es el estilo de director deportivo al que el club blanquivioleta esté acostumbrado. Ya sea por la forma de trabajar, el estilo de los fichajes o la contundencia con la que conoce el mercado, el gallego está implantando un nuevo estilo en el estadio José Zorrilla. Siguiendo, en parte, el formato profesional y de trabajo de Roberto Olabe pero desde un prisma menos arrogante y soberbio, Braulio está superando a la historia vallisoletana. El término, pudiendo parecer exagerado, hace mención a que el actual responsable del área deportiva pucelana ha firmado dos delanteros en este mercado invernal. Dato muy relevante ya que desde 1995, el Real Valladolid sólo había incorporado a diez delanteros en el mercado correspondiente al mes de enero.
Con la llegada de Jonathan Pereira y Túlio de Melo, el Real Valladolid amplía la lista de diez delanteros invernales que comenzaría Jan Urban en enero de 1995. El actual entrenador de Club Atlético Osasuna abandonaba Pamplona con el objetivo de regresar a Primera división sólo unos meses después de descender de rojillo. Curiosamente y pese a lo alejado que queda ya la década de los 909, el delantero polaco es el futbolista con mejor bagaje de minutos del listado de diez jugadores mencionados. Los 1.654 minutos, repartidos en 21 encuentros, le hacen ser un futbolista destacado, aunque no el líder de esta clasificación en lo que a goles se refiere.
El extraño caso de Vladimir Manchev
Si Jan Urban no puede ser el líder en todas las estadísticas es por Vladimir Manchev. El polaco es el delantero invernal que, llegado a Valladolid desde 1995, ha disputado más minutos y más partidos pero no el que más goles ha anotado. Ese puesto es para Manchev que, en 2007, anotó ocho goles. Llegado para complementarse con Joseba Llorente, renqueante de una pubalgia, el ex del Levante o Celta de Vigo, fue básico para el ascenso. Goles de victorias, tantos relevantes y, como broche final, el gol del Real Valladolid antes del ascenso.
Su tanto en Tenerife finiquitaba la victoria que cerraba matemáticamente el ascenso pucelano. Tras tres años en Segunda, el Real Valladolid volvía a la élite y lo hacía gracias al éxito de un delantero llegado en el mercado invernal. Más tarde, y pese a la insistencia del equipo en renovar su contrato, el búlgaro aceptó la oferta de su compatriota Hristo Stoichkov en el Celta de Vigo. La ilusión por la etapa en Balaídos fue corta y, unos meses después, Manchev estaba de vuelta. Lo hizo con la intención de vivir la inercia que había dejado una temporada antes pero, entonces, ya nada era igual. Si en la temporada 2006/2007 firmó ocho goles en 1.315 minutos, un año después no vio puerta en los 143 minutos que disputó.
En sólo un año se pudo ver dos extremos muy diferenciados del rendimiento del futbolista. Manchev, un delantero muy del estilo que implantó José Luis Mendilibar en el Real Valladolid, no consiguió adaptarse en la segunda fase de su etapa blanquivioleta y dejó por los suelos el gran nivel que había demostrado unos meses antes.
Preocupante escasez total
Por la historia reciente en el Real Valladolid, tristemente lo lógico es el segundo rendimiento del futbolista, aquel con pocos minutos y ningún gol. Es así porque desde la llegada de Jan Urban en 2005 y eliminando los ocho goles de Manchev en 2007, los últimos nueve delanteros pucelanos fichados en invierno sólo han firmado 10 goles. 117 partidos para una triste decena de tantos no hablan nada bien de la pelea que tendrán que soportar durante los próximos meses Túlio de Melo y Jonathan Pereira.

Pese a que el vigués ya ha firmado tres goles desde su llegada, la exigencia es muy alta. El nivel es tan bajo como el de las etapas de Fernando Correa, Manuel Canabal o Pedro Oldoni pero la esperanza siempre es alta. Un delantero en el Real Valladolid llega para hacer goles y aunque sea en invierno, la exigencia será feroz y más cuando el objetivo está tan definido como en esta temporada.
