André Leão cerraba la primera vuelta con un nivel de juego en claro descenso. El equipo necesita ver mejoradas sus prestaciones para el tramo final del campeonato
• El 23 de agosto, en el debut liguero ante el Mallorca, André Leão demostró un nivel de juego nunca repetido.
• Con el avance de la temporada se ha visto a un futbolista que perdía facultades y que bajaba ese gran nivel.
• El Real Valladolid necesita ver la mejor versión de Leão para pelear por el ascenso directo en el tramo final.

El pasado domingo, en la contundente victoria (1-5) ante el Mallorca, se pudo ver una versión mejorada del rendimiento del André Leão de las últimas semanas. El centrocampista portugués realizó una actuación con de una calidad superior a la media del último tiempo para aumentar el entusiasmo y la ilusión del entorno blanquivioleta. Todo aquel que gira sobre el actual Real Valladolid considera al ex de Paços de Ferreira vital para el objetivo y trascendental para mantener la calma y saber leer los partidos en el momento más decisivo de la temporada, aquel que define dónde se sitúa el equipo y si éste tiene hueco en las plazas de ascenso directo a Primera división. La experiencia, la calidad y el peso del futbolista serán vitales para que el proyecto de Rubi mantenga el nivel de la visita a Mallorca. Sin una buena y asentada versión del centrocampista luso, las posibilidades de continuar con la fuerza de la goleada cosechada en Son Moix son nulas.
Es cierto que en el primer duelo de la segunda vuelta el nivel de André Leão fue mejor que semanas atrás pero, también, es verdad que éste ni se acercó a su realidad del comienzo de temporada. Ante el estreno oficial de la temporada, André Leão maravilló. Crónicas ensalzando su rendimiento. Comentarios sorprendidos por su calidad. Artículos presagiando un futbolista inolvidable en la categoría. Todo lo que envolvió al estreno del portugués tuvo un adorno que no se ha visto cumplido con el paso de las jornadas. Es más, hasta el pasado domingo, el nivel bajaba y bajaba hasta niveles insospechados. El futbolista necesitaba recuperar parte de la confianza perdida y ese cambio llegaría al verse más cerca del área.
Castigado en el triple pivote
Uno de los mayores aciertos que Rubi ha mostrado en los últimos meses ha sido la creación y la mejora del famoso triple pivote estrenado ante el Fútbol Club Barcelona B. La goleada de aquel día y la continuación en los duelos ante Real Zaragoza y Deportivo Alavés dejarían un buen regusto en la afición. A nivel global, el resultado era maravilloso. 11 goles a favor y cero en contra para tres victorias consecutivas. Tristemente, para el ‘8’ blanquivioleta, ese sistema le ha lastrado.
Enfrascado en funciones defensivas, el portugués sufre más de la cuenta. No se encuentra cómodo y pierde muchas de sus facultades. Rubi le ve bien como engranaje entre la línea defensiva y los interiores por su envergadura, su gran dominio del balón, su fiable conducción y su calidad para empezar desde atrás todos los movimientos que el equipo busca. Pese a las credenciales que el cuerpo técnico ha encontrado en él para ese puesto, el jugador se ve débil. Un futbolista de su calidad para el último pase y con tanta fuerza y determinación en el último cuarto de campo se ve mejor en funciones más ofensivas que en las vividas en las últimas semanas.
Necesidad de su mejor versión
En Mallorca, y como él mismo aseguraba tras acabar el partido, estuvo más cómodo. Se le notó más liberado y, por tanto, su rendimiento fue mucho más alto. Sin llegar a esa ilusión del inicio liguero pero mucho mayor que en las últimas semanas. Liberado de esas funciones defensivas que se le encomiendan cuando Rubi dispone “tres jugadores por dentro”, como el propio entrenador denomina, Leão crece y el Valladolid recupera la mejor versión de un futbolista vital de cara al tramo final de campeonato.
El luso es un activo muy importante dentro de la plantilla. Pese a ser un desconocido de la categoría y de la competición, su experiencia es alta. Ha vivido partidos de mucha presión y en ellos ha sabido responder. Sin ser un veterano en el club ni en Segunda, los duelos que le esperan al Real Valladolid de aquí al final de temporada no son desconocidos para él. Tras vivir cotas tan altas como una clasificación europea tras una campaña irrepetible en Portugal y toparse con una pelea por no descender sólo unos meses después, su experiencia creció para saber competir en todas las posibilidades que depare la temporada. Si esas exigencias son defensivas, bien, si, por el contrario, tienen más visión ofensiva, mucho mejor. Lo importante es recuperar esa versión que tanto gustó en el inicio liguero y que, poco a poco, se había perdido.
