La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Sin categoría

Una Copa aprovechada pero minimizada y sin gol

El Real Valladolid aprovecha la Copa del Rey ante un Primera aunque no para superar sus muchos problemas ligueros • El empate (0-0) iguala aún más la eliminatoria

La infografía sobre el empate copero (0-0) del Real Valladolid contra el Elche, con OMAR RAMOS como protagonista

La Copa del Rey está muy alejada de la Liga BBVA y, más aún, de Liga adelante. Cada temporada que pasa, la distancia entre una y otra es mayor y nadie hace nada para remediarlo. Se está perdiendo un torneo de calidad e ilusión por la mala gestión del fútbol español. Más allá de una crítica obligada a que el llamado torneo del K.O. debería ser a partido único, el Real Valladolid ha podido utilizar el encuentro de ida de dieciseisavos de final ante el Elche para cumplir parte de sus objetivos a corto plazo y eliminar algunos de sus males de las últimas semanas.

El equipo de Rubi se encuentra en caída libre en la ‘Liga adelante’. Cuatro semanas sin ganar y dos puntos de los últimos 12 posibles no son cifras nada convincentes que en Copa no se podrían mejorar pero sí alargar. Por ello, el encuentro copera tenía más dificultad de la esperada. Perder ante el conjunto ilicitano hubiera sido un jarro de agua fría más. Ganar o empatar, como se haría finalmente, mejoraría mínimamente la imagen blanquivioleta del último mes, aunque, eso sí, mostrando parte de las deficiencias que han llevado a esta dura situación.

Ante un Primera como el que entrena Fran Escribá, el Real Valladolid tuvo los problemas de las últimas semanas. Mala decisión en los últimos metros, poca profundidad y nulo gol. Es cierto que el Real Valladolid fue el que dominaría el balón y el que más se acercaría a la portería rival pero siempre bajo una timidez y un miedo al fallo muy peligrosos. El equipo, pese a añadirle rotaciones, es un grupo sin confianza al que le está costando superar su primera crisis del año. Pese a que siguen mostrando un estilo y una forma de juego bien definidas, los últimos metros son cuesta arriba y pese a la presencia de jugadores entusiasmados y con ilusión como Carmona, Samuel, Jorge y Guille Andrés, el Real Valladolid debe seguir mejorando para encontrar solución al mal que tiene este equipo y que va camino de convertirse en endémico: la falta de gol. Un tanto en los últimos 458 minutos es una cifra que obliga a una reflexión más allá de que el Pucela fuera en el que mandó en un partido ante un rival de Primera.

Laterales protagonistas
Todos los equipos que ascienden de categoría, sufren momentos de bajón y de dudas. Uno de los equipos más fuertes de la historia de la categoría, el Real Valladolid de Mendilibar de las 2006/2007, también lo sufrió. Los ingredientes que llevan a esa crisis siempre son diferentes. En el caso del actual Pucela, uno de los problemas reside en los movimientos de los extremos. El juego interior que buscan reduce la profundidad del equipo. Por ello, los laterales deben crecer en su protagonismo ofensivo. Así se entiende cómo Carmona y Peña fueron los primeros en buscar la meta del Elche.

Con dos disparos lejanos de los dos carrileros pucelanos comenzaba un partido que, realmente, sobraba. Por la intensidad que se presuponía desde el inicio, las pocas ocasiones que se generaría a lo largo de los 90 minutos, el poco ambiente en las gradas y la reserva que se veía en todos los jugadores, el partido de ida sobra en estas circunstancias. Con 42 jornadas que pelear, la Copa de rey debe ser a partido único. Así es la única forma de poder crecer en ilusión e intensidad.

OMAR RAMOS es el personaje destacado del partido copero ante el Elche

Como el formato actual obliga a partidos de ida y vuelta, los dos equipos no subieron de marcha en  ningún momento. Ambos miraban de reojo el partido de vuelta en el Martínez Valero y el duelo del fin de semana. Ese partido liguero, que es lo que verdaderamente alimenta a los equipos, está generando un desprecio obligado hacia la Copa que los aficionados no quieren pero al que los entrenadores están obligados.

Dominio con velocidad
Con los dos acercamientos lejanos y ya mencionados de los laterales pucelanos y un intento de remate de Bergdich, terminaban unos primeros 45 minutos sin mucha historia pero, quizás, con más notas positivas que negativas a la hora de analizar uno a uno a los once jugadores vallisoletanos.

Esa aceptable nota global que se llevaban los jugadores pucelanos debía crecer bajo un mayor número de ocasiones que, en la segunda parte, sí fueron llegando. Con velocidad y aprovechando los espacios que dejaba un Elche muy roto en algunos momentos del partido, Bergdich, Jorge Hernández y los siempre  activos Carmona y Peña pudieron distanciar al Real Valladolid en la eliminatoria. Por desgracia, y pese a cambiar de torneo, los últimos metros siguen siendo costosos para el Real Valladolid. A los pupilos de Rubi se les hace de noche cuando llegan al último cuarto de campo y pese a los cambios y las diferentes alternativas que se buscan desde el banquillo, nada da resultado para superar unos problemas que en Copa no crecieron pero que tampoco descendieron como siempre se busca cuando se inicia un partido.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.