La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Linternazos de Velasco

Un Pucela que se define por su centro del campo

Rubi planifica los partidos desde la pareja que dispone en el centro del campo. Las opciones que ofrecen los centrocampistas son tan diferentes como necesarias

Los cuatro centrocampistas de los que dispone Rubi en la plantilla del Real Valladolid (RV.es)

De una semana a otra y de un fin de semana al siguiente lo que en un equipo de fútbol suelen variar son las posiciones de ataque. Para que un entrenador mueva piezas de centro del campo para atrás la justificación sólo se encuentra en lesiones, sanciones o decisiones tácticas extremas. La lógica en el fútbol quiere decir, por norma general, lo que suelen hacer todos los entrenadores. Si la corriente del momento lleva por un camino, todo el que se salga de ese sendero pasa a ser ‘ilógico’. Este cartel y calificativo podría estar marcados a fuego en la frente de Rubi por los movimientos constantes que hace de los jugadores del centro del campo pero los resultados le están dando una tregua que podría cambiar ante una mala dinámica.

Esperando que esa mala racha de resultado nunca llegue, este Real Valladolid se está acoplando a la categoría y se está haciendo el fútbol que quiere su cuerpo técnico. Todo ello desde una actual segunda posición a la que se está llegando con una buena lectura de los partidos y un centro del campo camaleónico que pese a continuos cambios de jugadores y planteamientos, siempre tiene la misma esencia y el mismo objetivo. Con cuatro centrocampistas de cualidades muy diferentes, Rubi y sus ayudantes están sabiendo leer a la perfección qué necesita el equipo y el partido. Así, este Real Valladolid está activo y preparado para cualquier situación antes y durante el partido. Aquí se encuentra el mayor trabajo de los entrenamientos del nuevo Real Valladolid, una dedicación táctica que está dando sus frutos y que define al equipo como es.

André Leão como pieza básica
Pese a los cambios que han marcado las primeras 12 jornadas de Rubi en el banquillo del Real Valladolid, con un total de seis parejas diferentes en el centro del campo, el cuerpo técnico blanquivioleta tiene un dúo señalado como su preferido. La formación entre David Timor y André Leão es la preferida del Real Valladolid. Tras ella, sorprendentemente, aparece la formada por el futbolista portugués y Lluís Sastre. Las tres ocasiones en las que el luso y el mallorquín han iniciado el partido les deja en un segundo puesto, no muy alejado del resto de opciones. Lo curioso es que se han posibilitado todas las combinaciones posibles hasta el punto de que los cuatro centrocampistas han formado de inicio, al menos una vez, con sus tres acompañantes.

Las diferentes combinaciones del doble pivote que Rubi ha dispuesto sobre el campo en los 14 partidos disputados hasta la fecha

Sea una formación u otra y una idea u otra lo que está claro es que hay un jugador por encima del resto. Sea en la pareja más usada, en la segunda o en la tercera, en las tres opciones está el dorsal 8. El dato no quiere decir más que destacar el hecho de que André Leão es el jugador más importante y determinante para este Real Valladolid. El ex de Paços de Ferreira es pieza clave para Rubi y ya sea con David Timor, en seis ocasiones, Lluís Sastre, en tres, o Álvaro Rubio, en otras dos, lo que está claro es que el luso es vital para cualquier idea o planteamiento que surja del cuerpo técnico que lidera Rubi.

Unos jugadores, un estilo definido
Durante las primeras semanas, cuando más destacaba y sorprendía esta forma de funcionar del Real Valladolid, muchas eran los porqués que se buscaban. El justificante más socorrido en un inicio fue habar del planteamiento local y visitante. Es decir, cuando supuestamente el equipo quería más el balón y cuando buscaba un objetivo más secundario. En esta segunda opción aparecía David Timor. En un inicio, el valenciano fue señalado como un futbolista de corte de pelea y no de dominio del balón pero, poco a poco, esta etiqueta ha ido cambiando para hacer pareja con André Leão en la mayoría de los encuentros.

Sabiendo que el ex de Osasuna o Girona aporta dominio del balón, poderío físico y un magnifico golpeo de balón, Rubi ha tenido que ir catalogando a cada uno del resto de los jugadores. André Leão le aporta juego ofensivo, calidad y velocidad mental para el último pase. Mientras el luso aporta en campo rival, Lluís Sastre todo lo contrario. Jugar con el mallorquín asegura un hombre más por detrás de la línea de balón, regalando un punto mayor de fiabilidad para cubrir todos los movimientos ofensivos de la línea defensiva.

Por último, en este cuarteto de centrocampistas aparece el más veterano y el más camaleónico: Álvaro Rubio. Cuando Rubi apuesta por él, lo hace sobre seguro. Le debe cuidar porque su estado físico no es el mejor pero siempre que el riojano salta al terreno de juego, el Real Valladolid sabe que tiene en el centro del campo un seguro en la idea que se haya propuesto desde los vestuarios. Allí, donde se forjan los planteamientos, Rubi y sus ayudantes están haciendo a este Real Valladolid tal y como es, un equipo con personalidad que se define para cada partido por la pareja que forma el centro del campo y las cualidades que así coloca Rubi sobre el césped.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.