La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

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«Tres puntos más y un partido menos» para crecer

El Real Valladolid se impone (0-1) en Los Pajaritos para seguir luchando por el liderato • El tanto de Zakarya Bergdich lleva a los pucelanos hasta los 17 puntos

La infografía sobre la victoria (0-1) del Real Valladolid sobre el C.D. Numancia, con BERGDICH como protagonista

“Samuel. Hoy el equipo no ha jugado nada bien. Lo único positivo la victoria”. Corría el mes de abril del año 2009 y el Fútbol Club Barcelona conseguía tres puntos muy importantes en Getafe pero sin hacer un buen juego. El entorno culé estaba muy bien acostumbrado aquella temporada y las exigencias eran muy altas. Ganar y jugando bien parecía una obligación que Samuel Eto’o no aceptaba. El carismático delantero camerunés no entendía las quejas y contestaba muy escueto y muy directo a la pregunta del periodista. “Tres puntos más y un partido menos” fueron las palabras de respuesta del jugador. Esas lejanas declaraciones del actual jugador del Everton se reflejan más de cinco años después en el Real Valladolid.

El equipo de Rubi suma tres puntos a su casillero en su visita a Soria. A su vez, resta un partido más en el largo calendario de la ‘Liga adelante’ y sigue generando, de paso, una base y una confianza sobre la que el equipo debe crecer. Todo ello, lo hace en un partido en el que no fue mejor que su rival, en el que tampoco generó grandes ocasiones pero en el que supo sufrir, trabajar y apretar los dientes para volver a Valladolid con un botín muy importante en estos meses en los que el equipo de Rubi se sigue formando y compactando para encontrar su mejor versión, aquella que lleve al equipo al ‘partido perfecto’.

Con estos tres puntos obtenidos en el derbi regional, el Real Valladolid olvida mínimamente las lesiones con las que viajaba hasta Los Pajaritos y da sentido y fuerza al proyecto creado para esta temporada con una plantilla corta y un filial protagonista. Independientemente del peso o relevancia del Promesas lo que queda claro es que toda la primera plantilla está al alcance del entrenador para cuando él así lo cree oportuno o lo necesite.

Dubitativo inicio
Si estos nuevos puntos saben mejor que otros es por la dificultad que ha existido para amarrarlos. El inicio del partido marcaba un Real Valladolid desaparecido y un Numancia con mucha fuerza y las ideas muy claras. Buscando a Brian Rodríguez como referencia y con mucha velocidad por las bandas gracias al protagonismo de Palanca y Natalio, los sorianos dominaban el inicio. No daban opción a un Pucela que aún en el minuto 20 estaba buscando su sitio por la aclimatación necesaria tras los innumerables cambios que tuvo que hacer Rubi de cara al partido.

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A Johan Mojica, por ejemplo, le costaba adaptarse a sus funciones ofensivas y a Bergdich le apreciaba dudoso en su juego. Los extremos no estaban aclimatados como debían a la vez que quedaba patente, como ante el Real Betis, que Óscar Díaz y Óscar González aún necesitan minutos para poder conocerse y conseguir entenderse con la facilidad que la calidad de ambos presupone. Sin ninguno de ellos en su mejor momento, el dominio, el balón, las ocasiones y el peligro eran locales. Los sorianos mandaban sin paliativos en el partido y el Pucela no tenía otra opción que esperar y buscar el contragolpe con la velocidad de la parte ofensiva.

Bergdich marca el inicio y el final
Curiosamente, en esta aclimatación a lo que exigía el enorme dominio numantino, llegaba el tanto de la victoria. Un contragolpe majestuosamente dirigido por Johan Mojica y brillantemente definido por Zakarya Bergdich daba el pistoletazo de salida al mejor tramo de juego del Real Valladolid en todo el partido. Los jugadores ofensivos se entonaban y el Pucela robaba el esférico y el protagonismo a los locales. Óscar González aparecía y Johan Mojica adquiría unos galones inesperados pero que terminarían siendo básicos para llegar a los 17 puntos. Sin monopolizar el balón pero con mucha profundidad y rapidez, el Real Valladolid cambiaba las tornas para hacerse director del partido con el punto a favor de hacerlo ya con el marcador a su favor.

ZAKARYA BERGDICH es el personaje destacado del partido ante el CD Numancia

El tanto de Bergdich daba rienda suelta al mejor Pucela, versión que terminaría en el minuto 61, cuando el extremo marroquí abandonaba el terreno de juego para dar entrada a Omar Ramos. El ‘21’ blanquivioleta, abonado a los extremos en su juego, se hacía el protagonista tras el 0-1 y cerca estaría de serlo más de no ser por una mala decisión arbitral. El ex del RC Lens, motivado tras su segundo gol de la temporada, se zafaba bien de Biel Rivas en una jugada llena de velocidad y calidad que debió haber sido el 0-2 y, quién sabe si también, el broche final del partido.

Sufrimiento merecido
Si el asistente del encuentro hubiera dado luz verde al desmarque de Bergdich, el Real Valladolid no hubiera sufrido pero tampoco hubiera ido justo que no lo hiciera para llevarse un botín tan grande. La personalidad y el coraje de los numantinos tuvieron en vilo al Pucela durante todo el partido. Con pocas ocasiones reales en la segunda parte pero con mucha sensación de peligro, sobre todo a balón parado y en saques de esquina el primer palo, el equipo de Anquela luchó y peleó hasta el minuto 93 para terminar dándose por vencido y dar su brazo a torcer.

Esa insistencia y coraje que mostraban los sorianos hasta el pitido final aumenta el valor que se debe dar el premio de la victoria. Sin ese sufrimiento y esa pelea hasta que Javi Varas atrapaba el último acercamiento soriano, la victoria no hubiera sido igual de placentera ya que el Real Valladolid consigue, por fin, una victoria de Segunda división. Son tres puntos llenos de trabajo, pelea, constancia y lucha. Es cierto que la brillantez no llegó a Soria para la victoria pucelana pero como el Real Valladolid no está aún en la fase de dominar el encuentro e imponerse al rival con un gran juego, la victoria sabe bien porque debe saber así por la importancia de seguir sumando de tres en tres puntos aunque el equipo no esté en plenitud de facultades. Hasta llegar a ese punto de calidad y excelencia, toca sumar puntos y restar partidos.

«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)
1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.