La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Desde la grada de Zorrilla

Leão y Jeffren líderes del inicio de la ‘Era Rubi’

Encuentro intermitente de un Pucela que, a ratos, jugó un buen fútbol pero que en otros momentos se encerró para pasar apuros y poder lograr la primera victoria

«El Pucela sufre para generar buenas sensaciones» || Crónica de la victoria ante el Mallorca

Con 7.895 espectadores en las gradas de Zorrilla, arrancaba una nueva temporada en la categoría de plata para los hombres de Joan Francesc Ferrer, Rubi. Tarde soporífera en la capital del Pisuerga que provocaba un continuo goteo de aficionados buscando su localidad a última hora. Pocos aficionados bermellones, por no decir ninguno, hacían acto de presencia en el debut en el banquillo de una ex estrella rusa como Valery Karpin. Aspersores a máxima potencia antes de que el balón empezara su andadura en una Liga Adelante más impredecible que nunca y en el que todavía ‘El Caso Murcia’ puede dar sus últimos coletazos. Finalmente, tres puntos muy sufridos para el Pucela, que le permiten empezar con buen pie, derrotando a un rival, que a priori, busca el mismo objetivo que el plantel blanquivioleta: el ascenso. Pau Cendrós en propia puerta y Óscar González para los locales y de nuevo Cendrós, esta vez en la portería que correspondía, para los visitantes, eran los autores de los goles del partido. Partido flojo, realmente, con algún que otro rato de buen fútbol en la primera mitad por parte de los pucelanos que terminaron pidiendo la hora en el ocaso de los noventa minutos.

André Leão antes de comenzar el partido
André Leão antes de comenzar el partido

André Leão, dueño del centro del campo
Sinceramente, cuando Braulio se fijó en él, por algo sería. Con mejores ofertas que la castellana, desde el primer momento, su intención fue clara y deseaba jugar con la elástica vallisoletana. Con el ‘8’ a la espalda, recogiendo el testigo de un ilustre como Javier Baraja, saltaba al terreno de juego en la tarde de ayer con la intención de hacer las cosas fáciles, de hacer las cosas bien y vaya si lo hizo. No sabemos si por dentro estaría nervioso ante su debut oficial con el Real Valladolid pero por la forma de jugar los noventa minutos, por fuera, demostraba tener el empaque de gran futbolista que quiere tomar responsabilidades.

Ocupando tanto su posición, como muchas otras del terreno de juego, fue haciéndose dueño del control del esférico, del tempo del partido e incluso dispuso de una ocasión que hubiera sido la guinda a su pastel inaugural. Su fórmula es clara, pases fáciles al compañero, cambios rápidos de orientación, juego al primer toque y anticiparse al rival en balones divididos. Los últimos minutos de encuentro, compartió cancha con Álvaro Rubio y desde la grada de Zorrilla creció la ilusión por ver a esa pareja muchos minutos este curso se hizo latente. En definitiva, gran estreno del centrocampista luso, que ha dejado muy buenas sensaciones dentro de la parroquia blanquivioleta. El juego bonito, pero sobretodo fácil, puede ser la seña de identidad del engranaje vallisoletano con André Leão sobre el césped y sobre el que se guíe este nuevo Real Valladolid durante las 42 ó 46 jornadas que deba disputar.

Jeffren, desborde top para Segunda División
Muchas son las ilusiones que recaen sobre el hispano-venezolano para este año. Tras la pasada media temporada marcada por las lesiones y la falta de confianza, en esta en la categoría de plata del fútbol español, Jeffren Suárez debe mostrar el futbolista que lleva dentro. Y ayer esa mejoría empezaba a resurgir. Principalmente en los primeros cuarenta y cinco minutos. Con Bergdich perdido por banda izquierda, el ex blaugrana, empezó a pedir balones para tirar de galones. Maniatando a su oponente, cada vez que intentaba desbordar, lo conseguía.

Velocidad en estado puro hasta que le duró la gasolina. La banda derecha del plantel castellano era una mina de oportunidades en la tarde de ayer. Pero no sólo miraba siempre hacia adelante. Cuando no era posible el desborde, por acumulación de gente o por falta de ritmo en la jugada, el propio jugador albivioleta, era el encargado de dar media vuelta, dar un pase atrás y que la ocasión se retirara hacia la otra banda. Le falta ponerse a tono al 100% ya que en la segunda mitad apareció muy esporádicamente hasta que fue sustituido. Gran arranque de un jugador que si confía en sus posibilidades, está llamado a ser un pilar fundamental tanto para el Real Valladolid como para la Liga Adelante.

Óscar-Roger, futura conexión letal
A pesar de haber anotado en la primera jornada liguera, el salmantino Óscar González sigue siendo el futbolista impreciso y cabizbajo del curso pasado. Ojalá que este gol le haga resurgir de sus cenizas y devuelva esas tardes de gloria a las que tenía acostumbrados a los aficionados pucelanos. Él siempre esta ahí, lo que a veces cambia, es el compañero al que le tiene que dar el último pase, al que le tiene que servir el gol en bandeja de plata. Esta nueva temporada 2014/2015, Roger Martí hará esa función. El delantero valenciano viene a suplir la baja principalmente del gran Javi Guerra, pero también la del angoleño Manucho y la del colombiano Humberto Osorio.

Algo menos de 80 minutos estuvieron ayer juntos pero ya se va vislumbrando que cuando el ’10’ coge el esférico el ‘9’ intenta desmarcarse y cuando el propio Roger hace el movimiento de ruptura, Óscar ya le está observando para colocarle el balón donde pide. Con espacios, el media punta puede pensar y ´el pistolero´, a la mínima oportunidad, te mata. No hubo conexión letal contra el RCD Mallorca, pero tanta es la calidad de uno, como la predisposición y la lucha infatigable del otro que más pronto que tarde, esa mecha se encenderá, y se verá una de las duplas más temidas dentro de los 22 equipos que conforman la Liga. Esta pareja huele muy bien y si se le da tiempo al tiempo, ambos aparecerán en las estadísticas de la competición.

«Desde la grada de Zorrilla», por Enrique Álvarez Herrero (@EnriqueAH10)