Tras una sublime campaña en Segunda B, Quique González llega a Primera división. El vallisoletano se gana la élite tras firmar 29 goles con el Deportivo Guadalajara

Ha terminado la campaña 2013/2014 para la gran mayoría de equipos y de las categorías españoles y se puede afirmar, sin casi margen de error, que uno de los máximos ganadores a nivel nacional es Quique González Casín, canterano del Real Valladolid. Puede sonar exagerado, pero dejando a un lado los focos mediáticos de futbolistas como Diego Costa, Dani Carvajal o Ander Iturraspe, el ex jugador del Deportivo Guadalajara se ha convertido en uno de los grandes triunfadores de la campaña por tres motivos de elevado peso.
La primera circunstancia que hace del pucelano uno de los grandes ganadores de la temporada es el hecho de conseguir dar el salto a Primera división. Su firma por la Unión Deportiva Almería llega tras su segundo gran éxito del año, los 29 goles anotados con la camiseta del Guadalajara. El vallisoletano ha explotado durante su estancia en la Alcarria con 24 goles ligueros y cinco coperos que le han hecho olvidar todo el pasado. Quique González ha conseguido que todo lo mal vivido en el Real Valladolid le haya servido para explotar y conseguir el tercer punto de su triunfo: la superación de los malos recuerdos.
Con su contrato por el equipo almeriense, el ex blanquivioleta confirma su explosión futbolistica y su olvido de todo aquello que le lastró y le impidió cumplir el sueño de tener una oportunidad en el primer equipo de su casa, el estadio José Zorrilla. Afortunadamente para él, parte de su objetivo se ha cumplido y con trabajo y goles llega a la élite del fútbol español por méritos propios.
Desde el primer instante
Quique González se ha ganado la opción de llegar a Primera división por goles, fútbol y dedicación pero, también, porque los detalles le han acompañado en su temporada en el Pedro Escartín. Desde el primer momento de su llegada al Deportivo Guadalajara, el vallisoletano ha estado tocado con una varita, esa que nunca le acompañó en Valladolid. En su estreno como jugador morado conseguía dar la victoria al equipo para, desde ahí, quedar señalado como líder del equipo. Día tras día y jornada tras jornada, Quique crecía. Lo hacía con el único objetivo de guiar a su equipo en la lucha por el play-off.
[quote style=»3″] Aunque hice méritos, en el Real Valladolid no he tenido la oportunidad de demostrar mi valía [/quote]

El futbolista sabía que no llegaba al club alcarreño en una situación fácil. Tras el descenso administrativo del pasado verano, Quique y sus compañeros debían pelear tanto como lo han hecho. Finalmente, pese al duro trabajo no han consiguido el objetivo soñado pero nada iba a quedar en balde. Tanto el nuevo jugador del Almería como sus compañeros eran ovacionados por la afición morada en una temporada inolvidable. Finalistas de la Copa Federación y quintos clasificados en el cuarto grupo de Segunda B son unas cifras globales muy buenas, sólo superadas por los datos del delantero del equipo.
Para que el equipo pudiera llegar a esa final, que perdieron en Ourense, y para llegar a la última jornada liguera con opciones de arrebatar el puesto de play-off al histórico Cádiz, el Deportivo Guadalajara se basó en su máximo goleador y en Balón de Oro de Castilla y la Mancha. La gran temporada del pucelano no ha pasado desapercibida para nadie hasta el punto de que el ex blanquivioleta haya sido elegido mejor jugador de la comunidad por delante de jugadores de equipos tan importantes como el Albacete o el Toledo.
Su segundo sueño
Terminada la temporada y afianzada la explosión del futbolista vallisoletano, ha llegado el momento del sueño. Quique González llega a la Unión Deportiva Almería con la intención de mostrar que sus cualidades también valen para la élite. El pucelano ha sufrido mucho para conseguir la oportunidad que desde Almería se le brinda como para dejarla escapar. Él es consciente de que no puede dejar escapar su segundo sueño y se va a agarrar a él con la fuerza de todo lo trabajado y el recuerdo de que el primero de sus sueños, poder triunfar en el Real Valladolid, fue imposible.
