La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

El descenso de 2014

Estamos en Segunda porque somos de Segunda

El Real Valladolid pierde la categoría por merecimiento propio. Ahora sólo queda asimilar el fracaso y saber que nadie, por historia o pasado, nos va a regalar nada

Imagen de El Norte de Castilla
La visión del descenso, por Javier Barrocal

Estamos en Segunda división porque somos de Segunda división y única y exclusivamente partiendo de esta base es cuando el Real Valladolid y todo su entorno podrá crecer para salir de este descenso. Mientras el pensamiento sea que tenemos que regresar a Primera división porque somos de Primera, porque tenemos una buena historia detrás y porque somos el Real Valladolid, mal vamos. Muy mal.

Al analizar la situación que se le viene al Pucela en estos momentos recuerdo a aquella Real Sociedad que se curtió durante tres largos años en la categoría de plata y que ahora pasea su nombre por Europa. Sí, con más dinero que nosotros y todos los condicionantes que queráis, pero también con más modestia, más trabajo y más fútbol. Éste no es el único ejemplo e incluso, probablemente, podamos entrar a discutir si es el mejor o no pero, obviamente, es un proceso con unos cimientos bien asentados, una idea de juego creada y una filosofía que engancha. Vamos, que tienen todos los condicionantes para triunfar como lo están haciendo.

Oportunidad para empezar de cero
En Valladolid, con este descenso, tenemos una oportunidad fantástica para poder hacer este plan. Sin prisas por ascender con el “sea como sea” por bandera y sin prisas por exigir nada más que un proyecto estable porque, no nos llevemos a engaño, si esta temporada hubiera habido tres equipos peores que nosotros, hubiera sido pan para hoy y mucha hambre para mañana.

Por todo eso, ahora no es el momento de exigir resultados sino ideas. Debemos ver los recursos que tenemos, cuantificarlos bien y explortarlos al máximo. Trabajar la cantera como Dios manda y cuidarla y mimarla. Sentar bien las bases en todos los estamentos del club y delegar en gente profesional las áreas correspondientes. Sé que todo esto es mucho pedir, pero, si al menos, se tiene la intención llegaremos a mejor puerto. Seguro.

¡Aupa Pucela!

El trabajo (BIG DATA) me llevó a vivir a Madrid, pero siempre mi ciudad en el corazón. De y del Pucela