La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

El personaje de la jornada 2012/2013

Marc Valiente paraliza la locura blanquivioleta

Marc Valiente, suplente en el partido, se convierte en el cambio más importante de Juan Ignacio. El catalán, de mediocentro, intentó unir a un equipo muy partido

¿Por qué es Marc Valiente el personaje del partido ante C.A. Osasuna?

• El central pucelano disputaba algo más de 15 minutos en Pamplona como centrocampista, junto a Álvaro Rubio.
• Su función en el partido pasaba por juntar las líneas de un equipo que se partía con el paso de los minutos.
• El catalán tapono la locura en la que se había convertido el juego de ambos equipos y que perjudicaba al Pucela.

Marc Valiente durante la pretemporada (RV.es)
Marc Valiente durante la pretemporada

Minuto 75 de partido. Las cámaras de televisión enfocan a Víctor Pérez, que corre a la banda para ser sustituido. Toda hacía indicar que el compañero que iba a entrar por el albaceteño era Fausto Rossi, pero no. La sorpresa saltaba al ver que la cámara enfocaba el dorsal 4 de Marc Valiente. La imagen llamativa llegaba junto a las críticas hacia Juan Ignacio Martínez. Quitar del terreno de juego a un centrocampista creador y con llegada, aunque ya muy cansado y mermado físicamente, para dar entrada a un central, reconvertido en centrocampista defensivo, no entraba en la cabeza de aquellos que prefieren morir siempre que haya ambición, fútbol ofensivo y hasta, por qué no, un punto de locura.

Juan Ignacio, por su parte, no lo veía así, y tras colocar dos puntas y partir el equipo durante unos minutos en busca de ocasiones claras de gol, reclutaba a su equipo para no perder la categoría en Pamplona. El técnico alicantino sabía que un punto no era un gran botín como conocía que perder era un adiós casi definitivo a la élite del fútbol español. Con las ideas claras, Marc Valiente entraba para los últimos 15 minutos con la obligación de juntar al equipo y hacer que las líneas del Real Valladolid no estuvieran tan separadas. El catalán debía reducir en metros la presión del Pucela para, como decía Vicente Cantatore, “no perder en 10 minutos lo que no has sido capaz de ganar en 80”. Es decir, JIM quería no perder el punto. Juan Ignacio no quería perder la categoría por un ataque innecesario de valentía.

Medida valentía
Dicen que el cementerio está lleno de valientes, y el paro de entrenadores de fútbol, también. Muchos creadores del fútbol ofensivo viven sus días en sus respectivas casas viendo fútbol en televisión o comentando para la radio u otros medios partidos que ellos hubieran ganado o hubieran planteado mucho mejor. Es cierto que desde un sillón y sin la presión del día a día se toman decisiones muy a la ligera. Más aún con el partido terminado y el resultado conocido. Juan Ignacio no quiso ser valiente y no miro su status ni su reputación por encima de la del equipo. El Real Valladolid necesitaba ser pequeño y le urgía reclutar las líneas para evitar que el correcalles en el que se había convertido el partido terminara con la derrota blanquivioleta.

El objetivo del cuerpo técnico era claro y Marc Valiente supo transmitirlo bien sobre el terreno de juego. Dar apoyos a la salida de balón de la línea defensiva y colocar un jugador más por detrás del balón. Juan Ignacio no quería sustos y Marc Valiente los evitó con 15 minutos muy completos tácticamente. Con el central por delante de la defensa, el Pucela ganó en seguridad y reforzó el punto que se había ganado desde el comienzo del partido y que nadie quería perder. El empate no es el mejor resultado posible, pero tampoco el peor y este Pucela lo que debe hacer es evitar morir por algún protagonismo innecesario y seguir luchando día a día y punto a punto.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte