La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Reflexiones de fútbol

Riquelme en Villarreal también ‘jugaba’ en banda

Valladolid ha enloquecido. “Óscar no puede jugar en la banda”, dice. “Él no quiere y el equipo le necesita por el centro” se escucha mucho. “Debe estar reforzado por el doble pivote”, dicen otros. La corriente que intenta sacar a ‘Mágico’ del costado utiliza, curiosamente, unos argumentos olvidados y defenestrados la temporada pasada cuando sí que era vital en funciones de balón y presión y no ahora cuando con la idea actual, sus objetivos deben ser otros. Lo que poco, o nada, se comenta es la realidad de la nueva demarcación del futbolista salmantino. Es cierto que parte desde el costado zurdo pero tan verdad como ello, no se miente al afirmar que sus funciones principales y su desgaste no llega en el costado. Óscar sigue atacando en movimientos de ‘10’ para seguir creciendo y así encontrar su mejor versión.

Interior ≠ Extremo
Dentro de la reflexión sobre la demarcación que Óscar González cubrió en el partido ante la Unión Deportiva Almería y en la que parece fijo cuando Manucho y Javi Guerra se unen en el campo, creo que es importante matizar términos. Empezando por ahí, Juan Ignacio Martínez sacó de inicio ante los rojiblancos un extremo y un interior, algo que no se analiza. Daniel Larsson por banda derecha para ampliar el campo y jugar por fuera y Óscar en la izquierda para ganar juego interior y buscar el factor sorpresa. El ‘10’ pucelano nunca trabajó por fuera y pocas veces buscó superar al lateral derecho almeriense. Las directrices marcadas al sueco eran muy diferentes de las marcadas al salmantino. Por ello, es importante destacar que Óscar parte desde la izquierda, sí, pero no juega en la banda. En este planteamiento, el ex de Olympiacos marca las funciones que, por ejemplo, tenía Juan Román Riquelme en muchas fases de su época en Villarreal.

Desde el costado zurdo, generalmente, el argentino buscaba el juego interior y el factor sorpresa desde su función de ‘falso’ mediapunta. En un momento del fútbol en lo que lo “falso” se lleva mucho, Óscar parte como falso extremo para ser un interior y terminar convirtiéndose en mediapunta. Por todo esto afirmar que Óscar juega en banda no es totalmente cierto. Parte por delante de Carlos Peña, sí, pero es su paisano el que busca toda la profundidad y el ‘10’ se queda para liderar la llegada de la segunda línea. Él no rompe por banda, él no llega a línea de fondo porque él sigue buscando llegar desde atrás o liderar los contragolpes del equipo. Óscar sigue haciendo los mismos movimientos. Sólo cambia que en algunos de ellos parte 10 ó 15 metros más atrás, un dato que resta tremendismo a la ‘tragedia’ que se ha creado ahora pero que se ignoraba en temporadas pasadas.

Factor sorpresa y ambición
Pese a partir de la banda, Óscar sigue teniendo esa calidad que le hace ser un futbolista diferente dentro del plantel del Real Valladolid. Es el más capacitado para manejar un contragolpe y el futbolista con más llegada. Óscar sigue siendo el mismo porque partir desde un costado no le resta para aportar ofensivamente. Es más, no le quema físicamente. Así se le elimina de funciones de presión que últimamente ejercía junto a Javi Guerra para intentar taponar la salida de balón rival.

Con Manucho sobre el terreno de juego, es el angoleño y el malagueño los que intentan cubrir a los centrales rivales por lo que Óscar, generalmente, queda descartado de esas funciones. De esta manera, el ‘10’ no se desgasta en funciones de presión muy adelantadas, una petición que exige estar muy bien físicamente y eso algo que el salmantino no puede afirmar actualmente tras varios meses lesionado.

Un planteamiento ofensivo
Mientras el futbolista sigue mejorando físicamente, Juan Ignacio no le quiere exigir el peso del equipo y en banda no tiene esa obligación. No la tiene y no se la aprecian. Con Óscar escorado, se convierte en una presa menos predecible. Es más complicado analizar su juego y cubrir sus movimientos. De esta forma, gana muchos puntos en el factor sorpresa. Ahora, con dos compañeros por delante, las llegadas del ‘10’ pueden regalar muchas alegrías al Real Valladolid y crear problemas inesperados al rival.

Él sigue teniendo esa calidad que hacen del planteamiento de JIM más ambicioso y ofensivo. Si a la presencia de dos delanteros centros, se le une la aportación desde atrás de un jugador como Óscar González, las únicas críticas posibles son por el riesgo que se asume en tareas defensivas. Que el charro tenga que partir, en esta idea provisional y concreta, unos metros más atrás, es secundario como lo era en el Villarreal cuando Juan Román Riquelme partía desde un costado para que Forlán, José Mari o Franco formaran dos puntas, mientas Santi Cazorla, Sorín o, incluso, el ex blanquivioleta Héctor Font, hacían de extremos. Ahora, Juan Ignacio Martínez copia a Manuel Pellegrini con la idea de que Óscar González vuelva a ser igual de determinante que antes, aunque con un punto de partida diferente.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte