La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Reflexiones de fútbol

Los detalles de EQUIPO en la victoria ante el Celta

Ante el Rayo Vallecano, el Pucela buscará refrendar los detalles mostrados el lunes

Javi Guerra firmaba tres grandes goles el pasado lunes en el duelo ante el Celta de Vigo. El delantero malagueño añadía su firma goleadora a tres magníficas asistencias de tres compañeros diferentes. La calidad de Ebert en el 1-0, el sublime golpeo de Carlos Peña en el 2-0 y la magia de Óscar González en el 3-0. Aunque fue el malagueño el que firmó los tantos, sus goles llevan la firma de todo el equipo, un grupo que celebró por todo lo alto los goles y que respiró con la victoria y cada uno de los goles. Desde la liberación y el alivio hasta la alegría desbordada del último tanto. Todo ello, marcado por detalles de un equipo unido que busca el objetivo de hacer más grande al Real Valladolid.

Javi Guerra tras el primer gol al Celta (RealValladolid.es)
Javi Guerra tras el primer gol al Celta

Sentimiento de equipo
En la previa del partido ante el conjunto de Luis Enrique todo el vestuario del Real Valladolid hablaba de la importancia de los tres puntos en juego. Muchos apuntaban que ya no había “excusas” y que la victoria era vital. Imponerse a los gallegos era necesario de igual manera que hacerlo de una forma elogiable, positiva y con tintes que invitaran a que en los tres puntos había algo más. Es decir, el Real Valladolid debía ganar al Celta de Vigo y debía hacerlo bien, con buen fútbol para que los tres puntos fueran un bálsamo para el equipo y el entorno.

La idea era una y la ejecución se salió muy poco de ese proyecto. En la segunda parte el Pucela fue tremendamente superior a su rival y lo hizo con buen juego, buenas jugadas y con un sentimiento de equipo muy alto. Más allá de los goles y las asistencias estuvieron las celebraciones, gestos que muestran un equipo unido y sin fisuras que trabaja duramente para encontrar la recompensa a su trabajo diario, el cual es diseñado a la perfección por Juan Ignacio Martínez y su equipo y llevado a la práctica por unos jugadores comprometidos con la causa.

De lo grupal a la individual
En el primer tanto que el Real Valladolid anotaba en el partido, el anulado a Javi Guerra en la primera parte, el equipo se unió. Los 11 integrantes del equipo se juntaron alrededor del ‘9’ para celebrar el tanto, algo similar a lo que ocurriría más tarde ya con el definitivo y legal 1-0. Como dicen que los detalles marcan la diferencia, en este caso, son los que marcan ese poder del vestuario blanquivioleta sobre el día a día.

Si en el 1-0 el Real Valladolid se unió para abrazar a Javi Guerra y liberar la tensión de la situación y disfrutar del alivio del gol, Antonio Rukavina supo corresponder la asistencia de Patrick Ebert y fue con su amigo para celebrar el gol y felicitarle. Ambos formaron una forma diferente pero una situación necesaria que Ebert agradecería y que imitaría en el 2-0. Esta cadena de felicitaciones tendría en el segundo gol a Carlos Peña como hombre más felicitado, siempre por detrás del pichichi Javi Guerra.

Los detalles de los jugadores del Real Valladolid en los dos últimos goles del partido ante el Celta de Vigo.

Ebert, felicitado en el primer gol, y tras ver la magnífica asistencia del ‘17’ en el segundo tanto, no dudó. Corrió hacía él para felicitarle y hacerle partícipe del gol, algo que continuaría el lateral salmantino con Óscar González en el último tanto. Si él había sido recompensado por su asistenta, él no quería dejar pasar el increíble pase del ‘10’ en el tercer tanto. Esa asistencia con el exterior de Mágico no pudo quedar olvidada y Peña lo hizo. El lateral felicitó al mediapunta como le habían felicitado a él. Cuestión de equipo, cuestión de detalles y cuestión del inmejorable grupo en el que está este Real Valladolid liderado por Juan Ignacio Martínez.

JIM participa de los detalles
El entrenador alicantino celebró los goles de su Pucela por la alegría del trabajo correspondido pero, también, por el alivio y la rabia que contenían los goles de Javi Guerra. El banquillo tuvo peso en estos detalles del partido ante el Celta de Vigo y los tuvo desde al 1-0 hasta el 3-0. Desde el bálsamo que significó el primer gol y la celebración, Juan Ignacio Martínez evolucionó con la rabia del segundo tanto.

Las reacciones de JIM en los goles. Las dos primeras capturas son del 1-0 y las dos siguientes al segundo tanto de Javi Guerra.

El miedo a perder los tres puntos estaba presente y con el segundo gol de Javi Guerra, el míster y el banquillo dieron rienda suelta a la alegría. Señalando a Carlos Peña por su magnífica asistencia se vio un banquillo más liberado. Así, se veía una parte vital del equipo alegre y con confianza. La victoria que elevaría la autoestima del equipo estaba cerca. La tocaban con la punta de los dedos. Ganar 3-0 a un rival directo significa esa confianza que el vestuario necesitaba y que con detalles durante el partido demostraban que era el punto necesario para que el equipo levante el vuelo definitivamente. La base está, el trabajo está y los resultados van a llegar. ¿Por qué van a llegar? Porque los detalles así lo dicen y en esta ocasión, pese a ser pequeños detalles, marcan el sentir del Real Valladolid.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte