La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Reflexiones de fútbol

La fortaleza del vestuario se llama Juan Ignacio

Juan Ignacio Martínez puede estar en la cuerda floja. Los puestos de descenso, el bajón de juego y los cercanos envites de importancia, vitales en su futuro

Todos los medios aseguran la confianza de Carlos Suárez en JIM pero ante el Celta de Vigo se la puede juegar.
El míster alicantino es el integrante del vestuario del Real Valladolid con más fuerza y ganas para el cambio.
Juan Ignacio Martínez trabaja diariamente para inculcar en el equipo la confianza que él tiene sobre el plantel.

Juan Ignacio Martínez dando instrucciones durante un partido (Marca)
Juan Ignacio Martínez dando instrucciones durante un partido (Marca)

En muchas ocasiones en la historia, el fútbol no ha sido justo con el trabajo y el esfuerzo. En lo que al Real Valladolid se refiere no lo fue con Vicente Cantatore y las formas de su despido en un programa radiofónico en 1997. Tampoco lo fue en 2010 con José Luis Mendilibar y cerca estuvo de no serlo que Miroslav Djukic y el esfuerzo de todo el club en el ascenso de 2012. Como bien afirma un amigo mío, “desgraciadamente el trabajo en el fútbol no asegura el éxito”. No lo asegura pero sí que lo deja más cerca. En el fútbol hay muchos condicionantes y como afirma Juan Manuel Lillo, “gran parte de tu resultado depende de tu rival”. Por ejemplo y ante esto, el trabajo es importante pero no determinante.

El fútbol depende casi más que ningún otro deporte del contrario y de cómo pararlo pero no es el único condicionante. También están el árbitro, la grada, el terreno de juego, etcétera. En definitiva, son cientos de aspectos los que influyen en un marcador. El trabajo semanal, mensual y global del equipo influye, sí, pero no siempre es fundamental. ¿Por qué? Porque es fútbol.

Siempre Juan Ignacio
En este deporte puedes tener 15 ocasiones claras de gol, un dominio aplastante, dejar al rival encerrado en su área y en la primera ocasión que el contrario tiene: gol, partido y derrota. Es fútbol y es igual para lo bueno, cuando el Pucela gana en Pamplona hace un año sin hacer un buen partido, y para lo malo, cuando el rival no es superior y te gana, como hace unas semanas con la visita de los rojillos al estadio José Zorrilla. Puede que estés trabajando mejor que el rival, incluso que le estés superando en la planificación pero si el balón no entra y su portero hace un gran partido, todo parece no servir. En ese momento surjen las dudas y las cuestiones de hasta cómo debe vestir el equipo.

[quote style=»2″] Viendo cómo trabaja el grupo es para estar tranquilos.
Víctor Pérez sobre el equipo el pasado lunes en zona mixta. [/quote]

Ahí, cuando todo parece estar perdido, aparecen los buenos entrenadores, aquellos que son magníficos gestores de grupo. Un preparador debe aclimatar a su equipo a un estilo de trabajo, una metodología determinada y de esas pautas no se puede salir drásticamente. Hace unos años dijo Alex Ferguson que “las derrotas me hacen más fuerte”. Para el histórico y ya jubilado entrenador escocés cuando perdía en el banquillo del Manchester United su idea salía “reforzada”.

Juan Ignacio no piensa al nivel del legendario entrenador, pero casi. La situación del equipo es mala, él lo sabe. Es más, el técnico alicantino es consciente de que en los próximos partidos se juega el puesto, pero ni él ni su cuerpo técnico van a cambiar. Su metodología es la misma y su confianza sobre el plantel y las cualidades de éste, aún más. JIM quiere exprimir lo que tiene y sólo lo sabe hacer de una forma, aquella que llevó al humilde Levante a la mejor campaña de su historia y a disputar la Europa League. Así es Juan Ignacio y siempre será así.

Confianza de grupo
Tras los últimos partidos, en los que el equipo no juega a lo que quiere el cuerpo técnico y en los que ningún jugador está contento con su rendimiento, las caras de los integrantes del equipo blanquvioleta son largas. Los futbolistas muestran tristeza al comparecer en zona mixta porque como decía Johan Cruyff “a los jugadores no les pesan los minutos, les pesan las derrotas”. Pese a ello, el grupo del Real Valladolid no ha perdido la confianza en el cuerpo técnico, más bien al revés. Si los sensaciones son malas y las caras largas, el culpable sólo es uno, la derrota. El equipo está con JIM casi al nivel del que el entrenador está con el equipo.

[quote style=»2″] Nos da mucha confianza y nunca se le ve nervioso. Transmite tranquilidad.
Álvaro Rubio sobre Juan Ignacio Martínez la semana pasada en zona mixta. [/quote]

En el fútbol todo puede dar vueltas y lo que ayer era de un color, mañana puede ser de otro radicalmente opuesto pero en la semana previa al vital partido ante el Celta de Vigo, el vestuario es de JIM y es el propio alicantino el que sigue inculcando su fuerza y su personalidad. Hace unos pocos días lo afirmaba Álvaro Rubio y más recientemente Víctor Pérez. Ante la pregunta sobre si el míster estaba desbordado, el ’18’, uno de los capitanes del equipo, fue rotundo: “Al revés. El míster siempre nos da confianza y en ningún momento se le ve nervioso. Nos transmite tranquilidad”.

Las palabras de Álvaro Rubio hace una semana se unen a las recientes declaraciones de Víctor Pérez. Si el riojano veía confianza en el míster, el albaceteño ve un trabajo excelente. “Los compañeros se lo dejan todo y viendo cómo trabaja el grupo es para estar tranquilos” afirma. La tranquilidad llegará. No hay duda. Aparecerá ese sentimiento como lo hubo con este mismo vestuario que sacó la cara por la institución y sus aficionados cuando peor estaban las cosas y que aparecerá por un cuerpo técnico que se deja el alma por el club por el que ha firmado el pasado verano. Juan Ignacio y los suyos podrán estar dos meses más en el Real Valladolid o quizás dos años más. Lo que no hay duda es que en el tiempo en el que estén serán la fortaleza del vestuario y morirán por el Real Valladolid. La suerte y la fortuna habrá que seguir buscándolas porque las bases del trabajo, el compromiso y la confianza están.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte