
El 16 de mayo de 2010, el Real Valladolid certificaba su último descenso a Segunda división. Con Javier Clemente en el banquillo los pucelanos perdían la categoría en el Camp Nou mientras los culés celebraban su título de Liga. En aquel preciso momento, Carlos Suárez y Roberto Olabe se dieron cuenta de que habían matado al equipo diez meses antes. La no renovación de Óscar Sánchez e Iñaki Bea, entre otros, había destrozado al vestuario. Jugadores con un rol secundario habían aportado a los últimos éxitos del equipo. Sin ellos, el fracaso fue mayúsculo.
Carlos Suárez, consciente de sus errores, no quiere volver a los fallos del pasado, y el Óscar Sánchez actual, renueva. Carlos González Peña seguirá siendo blanquivioleta las dos próximas temporadas. El Pucela no quería dejar escapar al actual “ñapas” y tras muchas semanas con el futuro en el aire, el salmantino seguirá de blanquivioleta. Tras cumplir su sueño con el ascenso del año pasado y poder debutar en la máxima categoría del fútbol español, el ex del Recreativo de Huelva ve aumentado su objetivo. Su trabajo en el interior del Real Valladolid, el excelente estado de forma que ha demostrado pese a la inactividad y, sobre todo, la sorprendente polivalencia le han ayudado para firmar su segundo contrato con el Real Valladolid.
Éxito de todos
El propio jugador quería firmar este nuevo contrato. Hace pocas semanas afirmaba que “como en Valladolid no voy a estar en ningún sitio”. Carlos Suárez, máximo mandatario del Pucela también buscaba la renovación, y así lo confirmaba esta pasada semana. “Pocos jugadores se merecen tanto la renovación como Carlos”, afirmó. Por último estaba la opinión del entrenador, Juan Ignacio Martínez. El míster alicantino conoce al jugador del periplo de ambos en el Albacete Balompié y no ha dudado en da el ‘ok’ a una operación beneficiosa para todos.
El jugador se asegura un contrato en la élite, el club a un futbolista aprovechable en sus condiciones y magnífico en su comportamiento y el entrenador a un conocer de su metodología y sus ideas. Todos ganan y el Pucela se beneficia.
